8 de des. 2015

20D: votar, votar en serio... y gestionar el voto sin ponerse de perfil

Bueno, ya estamos de pleno en la campaña del 20D, elecciones a Congreso y Senado españoles. No nos cogen en un buen momento a los indepes, estas elecciones. Haber ganado el 27S como lo hicimos nos ha sumido en una cierta consternación.

Una cosa es perder. Vale, duele, pero se asume. Ya no digo ganar como nos merecíamos, que se tira pálante y venga. Pero ganar como lo hicimos, duele. Ganamos, pero de aquella manera. Ganamos, porque conseguimos mayoría absoluta, 72 diputados indys de 135. Ganamos, porque tuvimos el 48% de los votos por la independencia, y aún no llegando al 50% superamos de largo los votos del no (en los que no se podía incluir a los QWERTY, como ellos mismos no se han cansado de repetir). Pero no llegamos al 50%, cierto, y ahí duele. Y el colmo es ganar con un 62 de Junts pel Sí y 10 de la CUP y que los de la CUP se revelen como lo que son y como lo que algunos ya avisamos, no fiables para nada que no fuera contar votos a favor de la independencia.

Y hacer la independencia es algo muy duro. Quererla es bueno. Pero hacerla posible... eso ya no está al alcance de todos.

Y aquí va una evidencia, sobre la fluctuación de voto indy entre el 2012 y el 2015. Tenemos dos maneras de estudiar el fenómeno: con unos programas con algoritmos que estudian el trasvase entre formaciones políticas de unas elecciones a otras o con las encuestas, a partir de lo declarado por los encuestados. Aunque los resultados admitan fluctuaciones lo cierto es que por las dos vías obtenemos evidencia de trasvase de votos del 2012 de ERC y de CiU a la CUP. Desde un 2% de votantes CiU del 2012 hasta un 17% de ERC en las franjas mínimas de todos los cálculos. Un mínimo de 100.000 votos desde el 2012 de la CiU más soberanista de la historia, la del 2012 y de la ERC más responsable de la historia, la del 2012, que ahora se presentaban con la apuesta más inequívocamente independentista y responsable, realista, para hacer posible la independencia, Junts pel Sí... y que deciden votar a la CUP, votar, sí, indy, pero votar a la incertidumbre de la frivolidad, de la incognita, de la no fiabilidad.

Para un admirador como yo del profesor Carlo M. Cipolla, y de su obra, indispensable, "Las leyes fundamentales de la estupidez humana" este fenómeno del 27S que ha puesto en peligro el proceso, no es una novedad. Según Cipolla, la estupidez está repartida como una constante. Por lo tanto los independentistas tampoco estamos libres de nuestra cuota de estúpidos, aunque el 27S su número fué superior a cualquier previsión.Y sus efectos devastadores, también.

Lo que siguió al 27S ya lo hemos hablado mucho, y más que tendremos que hacerlo, aunque tengamos, eso sí, derivadas inmediatas de cara al 20D, como es que sin saber muy bien por qué la unidad de acción del 27S, aquella de la que todos estamos convencidos era garantía del éxito del proceso, ha saltado por los aires. Lo podemos disimular como queramos, pero ir cada uno a lo suyo no aporta ningún beneficio y lo pone en peligro todo. A mi que me lo expliquen, porque no lo entiendo.

Un aplauso para esos estrategas que pensaron que valía más la pena dejar que C's pudiera ganar las elecciones, asumir ese riesgo, por ese mito de pescar algunos votos periféricos que de ir juntos se pierden. A mi no me tienen que convencer del daño que perder votos periféricos puede comportar, sólo hay que ver esos 100.000 votos gilipollas que se perdieron el 27S. Pero lo más estúpido es ignorar lo más importante del 27S, esos 1.600.000 votos que se obtuvieron, que por simple aproximación este 20D permitirían reeditar una clara victoria independentista.

El independentismo es el objetivo a abatir del grueso de los medios de comunicación de masas de este país. Poco importa que Junts pel Sí tenga 1.600.000 votos y C's 700.000: si Rivera y la Arrimadas dicen que Mas ha perdido, eso va a misa. Y así es que estos pájaros llevan dos meses paseándose como ganadores de la nada. Sabiendo todo esto, no entiendo para nada la estrategia indy de ir cada uno por su lado, dividir, y facilitar la victoria de quienes sabemos, si eso pasa, serán capaces de venderlo como el fin del proceso.

De verdad, hacía falta asumir este riesgo? Yo flipo. No entiendo nada. Y creo que la mayoría de la gente tampoco.  

Pero si hay que bailar, se baila. No voy a comprar para nada que porque se hacen cosas mal, porque hay cien mil gilipollas, porque hay 10 diputados más pendientes de la #xerrameca que de hacer la independencia, y porque en los partidos no se atisba muchas veces vida inteligente, ahora tengamos que hacernos los super críticos y cínicos y hacer todos estos discursitos de la abstención y de los ofendidos que se ausentan ante unos que "nos están fallando".

Y una polla! Aquí no falla nada o fallamos todos. Aquí no hay santos ni demonios. Aquí no hay ninguna inhibición que lleve a ninguna parte. Aquí sólo hay tomas de posición más o menos acertadas. Y de eso es de lo que se trata, de estar ahí siempre, de no abandonar nunca la posición... pero también de procurar acertarla!

No me lo voy a hacer hoy de abuelo batallitas en todo lo que ha pasado por el independentismo desde el 1984, cuando empecé a militar. Eso sí, si por cada cada cagada que hemos hecho desde entonces nos hubieran dado un piso, estaríamos todos los militantes indys de aquella época forraos. Pero también, os invito a mirarlo así, si en cada cagada que hemos hecho hubiéramos abandonado, no habría llegado NADIE a estos tiempos para explicarlo o hacerlo posible.

De manera que menos lobos, menos aires, menos ínfulas, menos hacerse el ofendido, y aquí seguimos todos, TODOS, hasta conseguirlo. DONEC PERFICIAM. Sí, hasta conseguirlo. Eso sí, para conseguirlo tendremos que intentar, en cada reto, hacerlo bien. A menor estupidez, mayor progreso. A mayor capacidad de hacerlo bien, mayor avance y más posibilidades de conseguirlo.

Así pues, llegados a este punto, que es hacerlo bien ante el 20D?
Aquí hay dos respuestas posibles, para dos públicos posibles.


- los pocos que lean mis artículos para los que lo importante es "ser español", pues nada, a seguir votando y manteniendo ese estado podrido, moralmente colapsado y que toma todas sus decisiones con la máxima de joder a Catalunya y a los catalanes (entre los que os incluyen, voteis lo que voteis). Para todos vosotros, el informe de la Comisión Europea que hoy avanzaba El País (sí, El País!) os va que ni al pelo: refiriéndose al tema de infraestructuras dice que Madrid "ha dado prioridad a la cohesión geográfica respecto a la mejora de la eficiencia". Sí, si vivís en Catalunya, por más españolitos que os considereis, lo de la mejora de la eficiencia va también por vosotros (por los que somos indepes, pero también, en igualdad de condiciones, por vosotros):

"ha favorecido -el gobierno español- una extensa red de transporte de pasajeros -deficitaria y a ninguna parte y para nadie- en detrimento de las redes para mejorar el transporte de mercancias y las conexiones con los mercados de exportación"

Os lo traduzco: que se ha llevado el AVE a pueblecillos y que se ha dejado todo nuestro país (Catalunya) sin las infraestructuras necesarias, por las que llevamos lustros clamando, que permitan generar riqueza, atraer inversiones, crear puestos de trabajo, etc. etc. etc. Pero ante esta pequeñez que Bruselas clama en su informe y que incluso recoge El País, está la grandeza de ser español.

Pues nada, muchachos, a seguir votando PP o PSOE, o si sois más del rollo falangista, a Ciutadans, porque seguro que el diagnóstico de la cosa es que todos nuestros problemas derivan del hecho de tener una lengua y una cultura propias diferentes de la castellana. Aún amándolas, como amamos también la lengua y la cultura de nuestros padres, la castellana, la de muchos de nosotros. I aunque tengamos esta debilidad de saber distinguir una lengua que hablan centenares de millores de personas en el mundo y goza de todas las protecciones habidas y por haber... de esta lengua triste, miserable, incordiante, que es el catalán, que solamente hablamos unos desgraciados, y que lo hacemos únicamente para joder a los otros. Pues eso, a votar C's y a seguir pensando que todo lo catalán es culpable por el simple hecho de ser catalán y a votar felices para acabar con esta pesadilla de lo catalán, contra la que ya hace más de 300 años que el virtuoso estado español lucha sin haber conseguido aún exterminarnos.

- los independentistas que seguís el blog, la respuesta a qué es lo correcto, lo mejor, ante el 20D ya es un poco más compleja. O no. En el fondo todo lo que debemos decidir es si nos tomamos en serio lo que estamos haciendo o no. Porque si nos tomamos en serio lo que estamos haciendo siempre votaremos aquello que más nos acerque a nuestro objetivo, porque si nos tomamos en serio lo que estamos haciendo admitiremos las mínimas frivolidades en relación a todo ello.

Yo me pregunto: nos podemos tomar en serio decir que vamos a Madrid como "delegación diplomática", como dice ERC? va de electos, una delegación? De cuantos? No, muchachos, no, una delegación diplomática es otra cosa, no seamos cursis ni frívolos. Tiene sentido decir que vamos únicamente a hablar del proceso, como dice ERC? Pues tampoco. De entrada porque el proceso no hay ni Dios que ahora mismo sepa lo que va a durar; tal vez si somos capaces de constituir gobierno tengamos una idea, pero es que ni tan siquiera eso ahora mismo podemos garantizar.

Tiene algún sentido decir que no se va a Madrid a negociar nada, como dice ERC? Para mi tampoco. Eso queda muy bien para un tuit, pero no para la realidad. Todos sabemos, todos, y si alguien no lo sabe que se lo empolle, que no hay ni un solo proceso de carácter independentista que no haya sido negociado. Ninguno. En alguna de sus fases, todos. Y cuanto antes, mejor. Siempre.

A mi me parece mucho más serio lo que se dice desde Democràcia i Llibertat: la firmeza del proceso independentista en Catalunya es lo que lo hará posible, diga lo que diga y haga lo que haga el estado español. Cuanto más niegue el estado, cuanto más reprima, peores serán las consecuencias para todos, para Catalunya, pero también para el conjunto del estado. Si alguien se piensa en España que una solución de corte autoritario al proceso catalán no afectará al conjunto de España está muy, pero que muy equivocado. Si alguien se piensa que contra la voluntad popular, pacíficamente demostrada, aún sirven las recetas autoritarias, es que no tiene ni idea ni del siglo ni del espacio concreto en el mundo que ocupamos, tanto Catalunya como España.

Y donde concretará el estado español la formulación política, jurídica e institucional con la que hacer realidad la voluntad popular? Pues en el Parlamento español. Por eso es importante tener voz y presencia activa. E incluso se puede ir un poco más allá, como lo hace el manifiesto de Democràcia i Llibertat, para hablar de tu a tu a otro pueblo, el español, en lo que es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos.

El catalanismo históricamente ha querido reformar el estado español. Ahora ya no. Y por eso el proceso indy avanza, hasta ahora, unilateralmente. Creo muy acertado reformular nuestro papel en Congreso y Senado, para hablar, sin intermediarios, al pueblo español, y explicar por qué nos vamos a ir. Porque tal vez sea la única oportunidad que tengamos de hacerlo y porque es necesario hacerlo.

Pero aún más: la causa catalana y de los catalanes se substancia en el proceso, pero también en muchos otros espacios donde en un escenario de soberanías compartidas, debemos estar, mientras estén compartidas, lo sean a la fuerza o voluntariamente. 

Por qué inhibirnos de nuestros empresarios, de nuestros autónomos, de nuestros trabajadores, de nuestros emprendedores, en el hoy? Por qué inhibirnos de nuestra industria, de nuestro campo, de nuestras infraestructuras, de nuestras universidades, de nuestra investigación en un hoy que todavía les condiciona?

Para los independentistas, para los que impulsamos el proceso que ahora mismo está en marcha, todas las decisiones que afecten a cualquier ámbito de nuestro país deben estar en nuestras manos o, como mucho, cedidas voluntariamente a un ámbito de soberanías compartidas como es la Unión Europea, y nunca, ya nunca, sometidas a un estado autoritario que nos ignora y discrimina, como es el español.

Pero es justamente porque este estado existe y nosotros todavía no hemos logrado nuestro objetivo de una Catalunya independiente, que debemos estar en el Parlamento español. Porque nuestra presencia con fuerza democrática debe ayudar en la consecución de este objetivo, de la independencia. Pero también porque nuestra presencia es el no abandono -mientras la independencia no sea una realidad- de nuestra gente, de las personas concretas, de los intereses concretos de todos y cada uno de los catalanes.

Decir que vamos ahí como si lo de aquí estuviera resuelto es muy poco serio, falso, e implica engañar y abandonar a nuestra gente.

Qué hacer el 20D? Tener un voto responsable.

Sí, ya sé que ante la atroz perspectiva de un gobierno hecho a medida contra Catalunya y contra los catalanes, como el que se anticipa PP+C's, todo esto se antoja hasta cierto punto retórico. Pero aún en lo retórico, ser y querer ser voz y todas las voces alcanza a aquello que es principal, y a todos y cada uno de los intereses de la sociedad catalana que aún están en juego.


Esto es lo que propone Democràcia i Llibertat, y esto es lo que a mi me convence, lo que más favorece la causa de la independencia, lo que más nos puede hacer avanzar para hacer posible la independencia y lo que no abandona a nuestra gente ni a sus intereses y vidas concretas, tangibles y necesitadas de voz y gestión.

1 de des. 2015

Digue'm, de què parles? Digue'm, de què rius?

Comparteixo fins a cert punt l'estat de desànim de molta gent que va votar independentista el 27S per l'atzucac de difícil sortida en el que estem. Ho comparteixo perquè sé fins a quin punt és perillosa la situació en la que estem, no perquè sigui una sorpresa el que està passant amb la CUP.

De fet sóc dels pocs que ho va deixar per escrit abans de les eleccions: els vots a la CUP serviran per comptar-nos tots els favorables a la independència, però els vots a la CUP no serviran PER FER la independència. I en aquestes estem, que tenim una majoria de vots i de diputats independentistes al Parlament, però que estem totalment paralitzats perquè els diputats de la CUP són necessaris per fer avançar el procés, per fer la independència, i això és justament el que ara impedeix avançar, que ens puguem posar a FER-LA.

És evident també que els negociadors de Junts pel Sí han pecat de bonisme o desconeixement sobre el món de la CUP i els personatges que ara mateix "la comanden" al Parlament. Això ens ha portat no només a no poder avançar, sinó a estar immersos en una horrorosa sensació de presa de pèl. Al llarg d'aquests dos mesos interminables que portem des del 27S m'han acabat posant nerviós tots aquests discursos i declaracions que s'anaven fent de que "això sortirà bé". En el millor dels casos impostaven optimisme sense cap fonament, però jo em temo que la cosa és que els negociadors de la CUP senzillament els han pres el pèl. Ens han pres el pèl a tots.

Fa temps també que s'haurien d'haver parat totes les negociacions. I que hagués quedat clar a tot el poble de Catalunya, però molt especialment al 1.600.000 votants de Junts pel Sí, el que s'havia ofert durant les negociacions, del que s'havia parlat, fins on s'havia arribat: Fa temps calia aixecar-se de la taula o convidar la CUP a fer-ho i no tornar-hi a seure fins que canviessin d'actitud i estiguessin, de debò, disposats a arribar a un pacte possible, és a dir, fins que no tinguéssim garantia total que s'havia acabat del tot amb la xerrameca insuportable que han protagonitzat les CUP aquests dos mesos i que amenaça de seguir encara un mes més.

Això és un desastre, però un desastre anunciat. Diumenge a la nit, quan es va conèixer el resultat de l'assemblea de la xerrameca, perquè ara hem sabut que tampoc no l'havien fet per decidir res, sinó per seguir xerrant, entre els votants independentistes hi havia tres sensacions:

- la majoritària, de frustració. Els votants de Junts pel Sí, atònits davant la impossibilitat de desbloquejar la situació. Tristos, molt tristos, per veure les conseqüències que això pot portar per al procés.

- la minoritària 1, de "tierra trágame", aquells votants estupendistes de la CUP, que el 2012 havien votat ERC o CiU i que ara havien votat CUP pels motius més peregrins possibles. Per fer-se els interessants, per estupendisme, per snobisme, per notes... en tot cas, per desconeixement del que és la CUP i per frivolitat extrema amb el seu vot. Diumenge a la nit tenien la visualització clara del que havien fet, del problema que havien generat al país amb la seva estupidesa.

- la minoritària 2, de satisfacció, dels votants i militants de la minoria revolucionària de la CUP, orgullosos d'estar fent el que estan fent, de plantar la seva coherència estúpida com a valor irrenunciable, i fer-ho amb plena consciència de que fent-ho es poden estar carregant el procés i una oportunitat històrica, única. Aquests votants profundament satisfets que es visualitzés com s'estava fent que pel damunt de tot ells odien a Mas, i no es pensen deixar influir per res del que passi o els hi diguin o provoquin.

La imatge que millor exemplifica l'estat d'ànim d'aquest tercer grup, dels que diumenge al vespre estaven contents, és la d'una Anna Gabriel en estat d'eufòria, celebrant i comunicant els resultats de l'Assemblea. Rient d'orella a orella, feliç, profundament satisfeta de tot el que havia passat i estava passant.

De debò, de què reies, Anna? ja sé que formes part del sector més sectari de la CUP, però, de debò, de què reies? Quin estrany sadisme et portava a aquell estat d'eufòria i felicitat pel resultat de l'Assemblea, quan sabies, perquè ho sabies perfectament, perquè ets molt llesta, tot el que implicava i la incomprensió i tristesa en la que sumiria a centenars i centenars de milers d'independentistes?

No ho puc entendre. Puc entendre que defenseu les vostres idees i posicionaments fins a l'extrem. Però no puc entendre que ho facis menyspreant d'aquesta manera a aquest 1.600.000 catalans que van votar independència a través de Junts pel Sí. Semblaves feliç de fotre'ls. Semblava que estiguessis dient "tooomaaaa!" "fa mal, eh? doncs us foteu, pringats".

L'endemà, en declaracions radiofòniques, la cosa encara va empitjorar: ‘Entenem el desencís dels que fa cinc anys que surten al carrer, però nosaltres en fa quaranta.’. És una frase moralment repugnant, políticament inadmissible i històricament, una farsa.

És moralment repugnant perquè justament si som on som és perquè hi ha hagut moltíssima gent que no era independentista i que ara ho és. Això és mèrit de tots haver-ho fet possible. De tots. Des dels que sempre hi han estat i van mantenir la flama fins als lideratges polítics i partits que han permès aquest creixement, a la societat civil que l'ha dinamitzat i a tots els intel·lectuals, acadèmics, teòrics, que han sentat les bases discursives que han ajudat a explicar el que estava passant al nostre país i a que la gent ho entengués i ho compartís. I tu ara ho ultratges d'aquesta manera repugnant.

És políticament inadmissible perquè és justament aquesta capacitat de créixer i de sumar, i de fer-ho transversalment del que més orgullosos estem. No només perquè és el que ens fa ser majoria social, sinó perquè diu molt de nosaltres, de la naturalesa inclusiva, cívica i democràtica del procés. Aquí ningú no demana carnets, ni filiacions, ni cognoms, ni llengua, ni orígens. Aquí només es valora voler-hi ser, sumar-s'hi. I aquest és un patrimoni polític excepcional, que hem convertit en emblemàtic del nostre moviment. I tu ara l'ultratges d'aquesta manera inadmissible.

Però és que a més a més, és insuportable perquè és una farsa miserable. Ni tu portes 40 anys, ni potser tots els anys que portes en política hagis estat militant independentista, ni res al que estiguis apel·lant amb aquests 40 anys, dels que hi eren llavors, no us avala.

Digue'm, de què parles??? Quins 40 anys? Qui hi havia fa 40 anys manifestant-se per la independència? La CUP segur que no hi era, perquè no existia. Els hereus de les organitzacions que llavors existien estan ara a moltes altres organitzacions i partits, alguns a la CUP, però molts i molts d'altres a molts altres llocs. I jo diria que la majoria de la gent de la CUP que diumenge estàveu eufòrics i feliços pel resultat de l'assemblea no hi éreu, fa 40 anys, manifestant-vos i lluitant per la independència.

Una de les que sí que hi era, fa 40 anys i més, era la Blanca Serra- que tot i ser de la CUP, no sé si estava diumenge a Manresa. Ella sí que hi era, fa 40 anys. Com la gent de Poble Lliure, ells també hi eren, fa 40 anys. I tots ells s'han manifestat públicament a favor d'investir Mas. És a dir, que els de la CUP que sí hi eren fa 40 anys no crec compartissin la teva eufòria de diumenge.

Però és que a més a més l'independentisme fa molt més de 40 anys que es manifesta. Bé, ja sé que per a algú com l'Anna Gabriel, que té pinta de pensar que el món neix amb ella, això són insídies de l'opressió heteropatriarcal i burgesa per espatllar-li una frase brillant. Però el cert és que l'independentisme al nostre país ni neix amb la CUP ni neix amb la senyora Gabriel, ni neix fa 40 anys. 

És clar, potser a la senyora Gabriel el que no li agrada és que qui simbolitzi el naixement de l'independentisme contemporani sigui algú com Francesc Macià. Potser a la senyora Gabriel el que no li agrada és que en la commemoració del centenari de l'estelada (sí, 100 anys) es visualitzés que el triangle era blau i l'estrella blanca, i no vermella. Quin ultratge, oi, que l'independentisme no fos anticapitalista en el seu origen? I que majoritàriament no ho sigui ara sembla és prou per justificar rebentar-ho tot, oi?

Doncs mira, il·lustre diputada, t'agradi o no, ho sàpigues o ho ignoris, l'independentisme contemporani, aquest que ha permès mantenir la flama fins arribar on avui som, neix fa més de 100 anys, i no 40. I al llarg de tots aquests anys hem lluitat, hem estat derrotats, hem estat empresonats, hem estat morts, hem patit exili... Però sempre hi hem tornat, sempre ens hem aixecat, sempre hem sigut capaços de mantenir la lluita viva. Com va escriure el recordat Pere Carbonell, referint-se a aquells anys de major fosca per al país que van seguir la derrota del 39, lluitaven no perquè pensaven poguessin guanyar llavors, sinó per "obrir camins a l'esperança". Aquests són els camins que hem transitat molts al llarg d'aquests anys, que van molt més enllà de 40.

Aquest exemple, aquest sacrifici -que va molt més enllà també de fer assemblees i de manifestar-se uns quants dies a l'any i de cremar revolucionàriament contenidors i trencar aparadors de botigues- és el que a molts ens ha guiat en la nostra militància independentista. Aquest camí, en el que tothom hi ha estat sempre benvingut, és el que hem anat eixamplant a base de molt treball i de guanyar-nos la confiança de la gent i de traslladar-los seguretat en tot el que estàvem i volíem fer.

I això és justament el que vosaltres ara esteu destruint, i això és el pitjor que està passant aquests dies. Ho esteu destruint mostrant-vos eufòrics per esdevenir minoria de bloqueig davant la tristesa, desolació i frustració de la gran majoria. Ho esteu destruint insultant tota la gent que al llarg d'aquests últims anys ha estat sempre al peu del canó, i ho ha fet arribant a l'independentisme des de posicions polítiques prèvies molt diverses. Ho esteu destruint convertint la possibilitat de fer la independència en una subhasta impúdica que va des de la Presidència de la Generalitat fins a mesures polítiques antisistema, que voleu imposar exercint xantatge des de la minoria més minoritària possible al Parlament, i que allunyen el procés de l'eix de la transversalitat a partir del qual fins ara havia crescut.

El problema no el tenim amb el vostre vot a la investidura: el problema el tenim perquè tota aquesta xerrameca i retòrica revolucionària buida ha acabat desconcertant a molta gent, però també espantant-ne a molta d'altra. El problema el tenim perquè tot el que esteu fent ens està portant a desfer el camí que havíem transitat fins ara i que és el que ens havia permès esdevenir majoria social, als independentistes, i no un reducte testimonial.

Digue'm, de què parles? Digue'm, de què rius?

PS: no sé com acabarà tota aquesta fase. Només tinc clara una cosa: jo porto militant per la independència des del 1984, i ho seguiré fent. I si ara no podem avançar com tots pensàvem podríem, per fer la independència, no deixaré ni un sol dia de treballar per crear les condicions per fer la independència. 
DONEC PERFICIAM (ah!, aquests també hi eren, i no fa 40 anys, sinó 300)

26 de nov. 2015

Si me quieres escribir... Mano tendida a la sociedad española contra un estado podrido

Lo mires por donde lo mires el estado español es un estado podrido. Da asco. Mi perspectiva como catalán y como independentista hace ya tiempo que me lo evidenció. Lo que ahora más me sorprende es que justamente sea por el independentismo catalán que este estado podrido encuentre cobertura a sus fechorías en la sociedad española, pero también entre la catalana no independentista.

Yo no digo que los independentistas seamos infalibles, seguro que hemos cometido y cometeremos muchos errores. Pero lo que es evidente es que quien se niega a reconocer las cosas, este estado moralmente insostenible, por no dar la razón a algunos de los argumentos de los independentistas, se hace cómplice necesario del mismo.

La democracia en el estado español no ha pasado de ser un argumento técnico necesario, un mal menor, del que se dotaron las élites para perpetuarse en el poder. Una vez sofocada la exigencia de libertad que siguió a la noche franquista, fué fácil para esta casta que monopoliza el poder tejer los nuevos mecanismos desde los que asegurar su perpetuación en el mismo. Mires donde mires, las evidencias de esta podredumbre y secuestro institucional del poder por una casta dispuesta a lo que sea para conservar sus privilegios, son clamorosas, abrumadoras, escandalosas.

En la cima de todo ello dos controles que les han resultado esenciales para sus fines: el control del aparato judicial y el control de los medios de comunicación.

Y para este doble control se ha usado, por una parte, la palanca del control institucional y reparto del poder político confiadamente conferido por la ciudadanía a la apariencia democrática de la Constitución, las elecciones y la alternancia en el poder. Y, por otra parte, el uso indecente de los recursos públicos para generar un poder económico con apariencia de economía de mercado, pero que vive del saqueo de las arcas públicas a través del BOE, de todo un conjunto de decisiones económicas sin ningún otro fundamento que favorecer a "los suyos".

Toda la estructura judicial que debería de haber preservado la garantía democrática de neutralidad e igualdad ante la ley está hecha añicos, y actua sin ningún disimulo al servicio del poder político, contribuyendo decisivamente a proteger y favorecer los intereses, sean cuales sean, de la casta. La estructura institucional emanada de la Constitución configuró un poder judicial sin interrupción o quiebra alguna respecto al franquista. Hubo un par de parches. Y nada más. Con el tiempo la casta supo encontrar los resortes y la manera de configurar una estructura absolutamente politizada, en la cual la independencia judicial, fundamento de la capacidad de control y neutralidad ante la ley, es un desiderátum. En España hablar de independencia judicial es hiriente, un sarcasmo. Convertido el Consejo General del Poder Judicial en una prolongación del poder político, hacer lo propio con el Tribunal Constitucional fué fàcil. Después de unos primeros años en los que se conservaron las apariencias ahora ya ni disimulo, y el TC lo preside un militante del PP. Y en lo que hace referencia a la fiscalía, desde un principio sujeta al principio de jerarquía que emana en última instancia de las instrucciones del Ministerio de Justicia, la cosa ya es delirante. Controlados todos estos resortes por la casta, los usa sin contemplaciones a su antojo. El TC actua al dictado del ejecutivo, se remueven jueces y fiscales incómodos, se nombran jueces y fiscales dóciles, se dilatan las causas, etc. Y si todo ello no fuera suficiente, se cambian las leyes a medida de lo que se quiere conseguir y si conviene, para cada caso.


El capitalismo de BOE es otro de los escándalos monumentales de este estado español podrido hasta la médula. La manera como desde el BOE, con el dinero de todos, se han tomado decisiones que tenían el único fin de alimentar, favorecer, enriquecer ilegítimamente una serie de empresas y de personajes es una indecencia que ha llegado a su zénit con la crisis que estalló en el 2008 y el "rescate" de la Banca. Las puertas giratorias entre la política, las grandes empresas que basan su negocio en el BOE y la banca son de una repugnante e indisimulada evidencia, sin precedentes y seguramente sin ningún paralelismo en nuestro entorno. La crisis lo puso de manifiesto,y salieron muchas cosas. Por un tiempo todo lo que se iba conociendo que había dado pié a esa burbuja financiera (y más) escandalizó la opinión pública. Y parecía iba a tener consecuencias. Pero no. Se destinaron miles de millones de euros públicos a rescatar una banca también podrida, ineficiente, corrupta, dilapidadora, immoral, mientras millones de españoles se consumían en la crisis y la pobreza. Y nada. Como si nada.

Hay que reconocer la habilidad de esta casta miserable para salir inmune de todo lo que hemos sabido habían hecho. Y ahí están, como si nada, como siempre, haciendo lo de siempre, con los de siempre y para los de siempre.

Todo esto posiblemente no hubiera sido posible con una opinión pública informada, pero quienes tienen la responsabilidad de "informar", los medios de comunicación, han acabado, casi sin excepción, integrados en la lógica del poder de la casta. Todos los grandes medios de comunicación,  los únicos que llegan a un público mayoritario, están controlados por el poder político: sus consejos de administración están controlados por la gran banca, que es la que les salva de la quiebra, y a su vez la gran banca ha evitado la quiebra con el rescate público, con el dinero de todos. El triángulo poder político - control de la banca - control de los media se ha demostrado letal para la "democracia" española, un auténtico "triángulo de las Bermudas" de la democracia.

A la opinión pública española únicamente le llega un relato, el de la casta, el del poder político. Solamente algunos medios muy minoritarios se sustraen a esta lógica totalitaria de control de la opinión pública. Y, en lo que hace referencia a Catalunya, los medios vinculados a la Corporación Catalana de Mitjans Audiovisuals. A TV3 se la ataca sin piedad no por lo que se dice, que es radicalmente falso, sinó porque hasta ahora es uno de los pocos medios con cierto impacto social que no responde a la lógica de la casta que controla casi todo el poder en el estado español. TV3 es el medio más plural que existe en Catalunya. Todos los estudios de diversas fuentes independendientes así lo acreditan. TV3 no ha "idiotizado y manipulado" la sociedad catalana para que piense y vote como piensa y vota. En absoluto. Es tan falso como cierto que es uno de los pocos medios que se escapa a la lógica del control de la casta, lo que la convierte en el enemigo a estigmatizar y abatir.

Los catalanes tenemos una oportunidad de salirnos de todo esto, de dejarlo atrás: la independencia. Y, curiosamente, los españoles, sin nuestra independencia, no tienen ninguna oportunidad de cambiar las cosas: la posibilidad de reforma estructural, integral, del estado español pasa inequívocamente por la independencia de Catalunya. Es el único hecho macropolítico que se escapa, por ahora, al control de esta casta que se ha apropiado del estado español, y, por eso mismo, el único hecho capaz de demoler los cimientos putrefactos sobre los que se sustenta.

Al lado de todo esto, de este antidemocrático control del poder judicial, de este capitalismo de BOE desde el que se saquean las arcas públicas y desde el que se controla la opinión pública vía unos medios de comunicación intervenidos... al lado de todo esto las diferentes corruptelas que hemos ido conociendo, incluso en lo más miserable y asqueroso, incluso en lo que representan de supuración de la podredumbre, no dejan de ser cosas de niños.

Pongamos todos los casos de corrupción que conocemos juntos, y sumemos su impacto económico. Quedará a años luz del saqueo perpetrado por el poder político a través del BOE, para favorecer, bajo apariencia de legalidad, a un poder económico que a su vez intenta aparentar jugar en la economía de mercado. Y todo es falso. Todo el sector eléctrico vive del BOE y de sus decisiones. Todo el sector de las grandes constructoras vive del BOE y de unas obras públicas absurdas. Toda la gran banca lo es porque ha sido rescatada sin contemplaciones ni vergüenza con el dinero de todos, que ha servido para tapar la desvergüenza de su gestión miserable. Y todo lo que podamos decir, gritar y protestar nunca podrá competir con la capacidad de manipular y configurar una opinión pública a medida del poder que ha conseguido la casta con el control total de los medios de comunicación. Y todo esto es estructural, por eso califico de estado podrido al estado español.

En manos de los catalanes está poder salirnos de todo esto o seguir alimentándolo. Y en manos de los españoles está rebelarse ante el relato que les están imponiendo en relación a Catalunya, apoyarnos y convertir nuestra independencia en el detonante de su propia revolución democrática.
Entiendo, en este contexto, que esto no esté pasando. Es muy difícil que pase, porque la información que tiene la sociedad española sobre lo que está pasando en Catalunya es monstruosa. Tal vez deberían sospechar por lo delirante del relato. Pero lo cierto es que es imposible, por heroico, que un ciudadano español de a pié tenga ni tan siquiera una aproximación a lo que está pasando en Catalunya.

Sí que tienen esta oportunidad, en cambio, muchos catalanes que se muestran contrarios a la independencia. Pero este estado podrido ha conseguido inculcar un relato etnicista contra la independencia que ha impactado o atrapado a buena parte de la sociedad catalana.

Caso aparte son los políticos unionistas de Catalunya, que no es que tengan la oportunidad de saberlo, sinó que lo saben y se suman a la campaña de manipulación masiva, porque forman parte de este estado podrido y de su inmoralidad, a la que contribuyen necesariamente.

Nadie, en Catalunya, puede decir que si la Generalitat no puede pagar es porque destina los recursos a promover el independentismo. Hay que ser un desgraciado integral para decir esto. Nunca podrán aportar ni una sola partida contable presupuestaria que lo acredite, sencillamente porque es falso. Hay que ser muy, muy desgraciado para criminalizar a la Generalitat por el ahogo financiero a la que la somete el estado, y callar ante las humillantes condiciones para acceder a unos recursos que hemos generado los mismos catalanes.

Hay que ser muy miserable para hacer de vocero de que hay empresas que trasladan su sede de Barcelona a Madrid por el proceso, cuando el estado está poniendo, desde hace tiempo, todo su poder y sus recursos para promoverlo. Sí, hay que ser muy miserable para no reconocer y denunciar que con el dinero de los catalanes se promueven ventajas fiscales a las empresas fuera de Catalunya, o que se han hecho todas las modificaciones legislativas necesarias para que puedan cambiar su sede en un plis plas, aunque toda su actividad económica se desarrolle en Catalunya y no tengan nada en Madrid, como aquel que dice, ni un simple apartado postal.

Hay que tener mucho auto-odio para callar ante todas las atrocidades que comete el estado español contra Catalunya, no contra los independentistas, como ese saqueo permanente del 8% de nuestro PIB, como esa discriminación sin disimulo en las infraestructuras, que ahora ya se ha convertido en boicot, con la única finalidad de sabotear nuestra economía. Debe cegar mucho el odio a todo lo catalán no denunciar el atropello de todo lo que implica no haber construido el corredor mediterraneo, de no invertir en cercanías, de mantener todas las autopistas de peaje en nuestro país e imputarnos encima el rescate de las radiales de Madrid, o del pitorreo de no haber construido las conexiones ferroviarias en los puertos de Barcelona o de Tarragona, que ha alejado inversiones multimillonarias.

Hay que ser un auténtico lacayo de la casta que controla este estado putrefacto para hacerse cómplice y vocero de sus argumentos miserables, des de la negación de la voluntad mayoritaria de la sociedad catalana hasta su criminalización (que si nazis, que si totalitarios, que si equiparados a terroristas rollo ETA o rollo gihadista, etc.)

Podría alargarme horas y horas. Pero todo esto cansa mucho. El independentismo catalán es una causa democrática, pacífica y con un componente y sustrato cívico y popular que es lo que la ha hecho fuerte y mayoritaria, y nos vamos a ir. Tenemos un proyecto de país, que ya no podemos ni queremos realizar en el estado español, y nos vamos a ir. Dependerá del estado español que este proceso, inevitable y seguro, a más corto o menos corto plazo, derive en sufrimiento innecesario para todas las partes infringido únicamente por esa sed de odio y de venganza que exhibe la casta que lo parasita. Me gustaría que la sociedad española reaccionase ante las barbaridades que ya está perpetrando el estado, que se rebelase contra esta manifestación cruel de la immoralidad de un estado podrido, y que exigiese respeto y democracia. Eso sería el único inicio posible para la única posibilidad que va a tener, en los próximos largos años, la sociedad española de protagonizar su propia revolución democrática.

Si lo que he escrito ha servido para que alguien, aquí o allá, reflexione un poco, ya me doy por satisfecho. Como cantaban las tropas republicanas en la Batalla de l'Ebre, si me quieres escribir, ya sabes mi paradero...

Nos encontraremos, seguro, en la democracia, la amistad y el respeto mútuo. Es mucho lo que compartimos y lo que vamos a compartir, pero que ahora debemos crecer en igualdad, con idéntica capacidad de decidir, con idéntica soberanía, y construyendo nuestro futuro y lo que queramos ser desde la libertad. Ojalá no sea tarde para que podamos hacer realidad dos futuros inmediatos entrelazados: que la sociedad española reaccione ante la agresión a Catalunya y exija respeto y democracia, y que la independencia de Catalunya sea la espoleta que active en la sociedad española esa tan necesaria revolución democrática que le devuelva el poder secuestrado por una casta miserable.

24 de nov. 2015

Nights in white satin (crònica i crida desesperada)

Aquesta setmana ha arribat el fred. Un fred meteorològic, que ha portat les primeres nevades al Pirineu i, camí del solstici d'hivern, les nits glaçades.

Políticament el país es va endinsant, cada dia que passa, en la foscor de la nit La retòrica la vesteix d'una capa de ras, de setí, que no aconsegueix cap altra cosa que dotar d'un cert aire oníric a la incomprensibilitat i gravetat de tot el que està passant. La nit cada cop més fosca, la nit que sembla mai s'acabi -la realitat- i el seu contrast amb aquest ras suau, àdhuc sensual, de la retòrica i la xerrameca -la irrealitat-.

Vam aprovar amb gran gesticulació la declaració de sobirania, i la vam acompanyar d'un ambiciós annex «social». I en menys d'una setmana ens trobem que seguim sense Govern, amb tot el que implica de degradació del lideratge del procés, i de la seguretat i confiança en tot el que estem fent. La declaració més ambiciosa que mai hem aprovat al Parlament, seguida de la més patètica absència de gruix polític per tirar-la endavant.

En aquest buit que la xerrameca ja no pot omplir ni dissimular, el Govern espanyol llença una ofensiva sense precedents contra el procés. Ni articles 155, ni constitucions, ni declaracions solemnes, ni Decrets del Govern o Acords del Senat que alertin la comunitat internacional. De fet sembla que ni tan sols nosaltres ens n'hàgim enterat.

Amb una simple instrucció del Fiscal General n'hi ha hagut prou per posar sota el seu comandament la nostra policia i instaurar la persecució política i penal d'idees polítiques, totes les que es puguin enquadrar en "l'invent" del «delicte de sedició».

Estem davant una de les agressions més salvatges a la democràcia que s'haurà produït a l'Europa Occidental des del final de la 2a Guerra Mundial. Per primera vegada la defensa d'unes idees polítiques, per més que es faci de la manera més democràtica i pacífica del món, es converteix en un possible delicte. Estem davant una arbitrarietat i inseguretat jurídica que clama al cel democràtic d'Europa. Sense que sigui definit el tipus penal, s'encarrega la seva persecució a la policia, és a dir, s'encarrega perseguir idees i qui les propagui. Amb la incertesa que ningú sap ni pot saber què és el que es considerarà delicte, queda en mans governatives. Tan poden detenir dirigents polítics no aforats com qualsevol ciutadà si la policia considera la seva activitat és sediciosa.

I ho han fet amb una simple instrucció del fiscal. Que se consiga el efecto sin que se note el cuidado. Fa 300 anys que ho sabem, com ho fan. I a Europa ningú se n'ha enterat, perquè som els mateixos catalans els que sembla no n'hàgim fet cas, capficats com estem en les nostres discussions i retòriques. Si nosaltres no prestem atenció a això, perquè ho ha de fer Europa? És terrible. Em consumeix.

I divendres, el ministre Montoro amb una simple ordre ministerial acaba, tritura, tota l'autonomia catalana, però no només l'autonomia, també la democràcia, com molt bé analitzava Vicent Partal.

La Generalitat no té recursos propis. Els recursos que genera el país són recaptats per l'Estat Espanyol, que els distribueix com li dona la gana, i si vol espoliar-nos 16 mil milions d'euros anuals de la riquesa que generem, ho fa, i punto pelota. Sí, un 8% anual del nostre PIB és sistemàticament saquejat per l'estat espanyol, empobrint-nos a tots els catalans, als que som independentistes i als que no ho són. Als que votem Junts pel Sí o CUP i als que voten C's o PP. A tots. Sense distincions. Els independentistes volem gestionar aquests recursos que hem generat, entre tots, amb el nostre treball. Als unionistes ja els hi va bé aquest saqueig, és el preu de l'honor -que no té preu per a ells- de ser espanyols.

Per tant l'estat recapta, saqueja i després ens passa els recursos que li dona la gana transferir-nos per tal que puguem gestionar la minsa autonomia que tenim (teníem), que puguem pagar nòmines, que és en el fons el que fem, perquè bàsicament la transferència serveix per pagar la Sanitat, l'Educació, l'Administració, la Seguretat, els Serveis Socials, l'administració de Justícia. Els recursos del nostre pressupost no captius pel que és «obrir la paradeta», són molt pocs.  

Doncs bé, amb una puta ordre ministerial el que ha fet Montoro és liquidar totalment l'autonomia de Catalunya. Perquè l'autonomia vol dir la capacitat, sigui la que sigui, de decidir a què destinem cada euro, per més escassos que siguin. Les decisions que ens han permès tenir un sistema hospitalari i sanitari de referència, unes universitats punteres i una recerca de les més competitives del món, per posar alguns exemples. Ara això ja no ho tenim. L'ordre de Montoro ens diu en què ens podem gastar els nostres diners, assenyalant fins a nivell de programa, a què es poden destinar els recursos que ens transfereix. A tot el que no sigui això, no s'hi pot destinar res, perquè no ho pagarà. I a més a més, tot el que destinem a les "activitats autoritzades" (entre les que no hi ha cultura, empresa, turisme, infraestructures, etc.), estarà sotmès a un sistema de control comptable que els permetrà autoritzar o denegar el pagament de les factures graciosament, fins al punt que si una no els hi agrada poden decidir, sense més, que no es pagui.

A la pràctica, per tant, l'autonomia liquidada. I també la democràcia. Perquè la democràcia és el sistema que permet una comunitat escollir els seus representants, que tenen legitimitat per decidir en què es gasten els recursos, com s'inverteixen. Montoro, amb una miserable ordre ministerial, ha passat aquesta pantalla. A ell li és igual això de la legitimitat. A ell li és igual en què els catalans volem gastar els nostres recursos. Montoro diu «tienes dinerito, MasCo? Verdad que no? Sí, ya sé que tienes muchos doctorados y catedra de Harvard y eres uno de los mayores economistas mundiales, pero... tienes dinerito, Masco? Verdad que no? Pues te pones de rodillas, tu y todos los putos catalanes y aquí solamente se va a hacer lo que yo diga, queda claro?»

I així Montoro acaba de deixar sense recursos la meitat de l'activitat del país. I la resta, només es pagarà el que ell decideixi. I si no ens agrada no tindrem diners. «Y si no te paso la pasta, MasCo, le vas a todos tus funcionarios, a todos tus médicos, a todos tus maestros, a todos tus policias, a todos tus proveedores... y les das una clase magistral de esas tuyas de Harvard, que igual me apunto y te vengo a oir desde l'última fila, discretito, para reir un rato»

Això és el que ha passat amb una simple Ordre Ministerial. És demencial. Però ho han fet sense articles 155, sense grans declaracions, només amb fanfarronades. I sembla que tampoc no se n'ha enterat ningú, en aquest país, només el President Mas i el propi conseller Mas-Colell, perquè el país segueix atrapat en la xerrameca. I la xerrameca fa tanta remor que tampoc a nivell internacional tenim cap possibilitat de denunciar la barbaritat del que està passant aquí. I amb un Govern en funcions, quins collons de mesures polítiques podem fer per respondre? Cap.

O sigui, que tot aquell fabulós Annex «Social» de la declaració del Parlament el tenim aigüera avall, paper mullat. No serveix de res. Però el més penós és que seguim discutint les coses a fer, com si en poguéssim fer cap!

El que ha passat encara hauria d'haver fet més evident PER A TOTS que l'única possibilitat que tenim com a país de fer polítiques, les que siguin, passa per assolir la independència. Pensar ara, tal i com estan les coses, en les polítiques a fer mentre no assolim la independència és d'un autisme polític delirant.

Convertit el que pensem en delicte perseguible per totes les policies, sota instrucció directa d'un simple fiscal, sense cap recurs propi i sense cap capacitat ni autonomia per decidir cap despesa ni poder pagar res que no autoritzi Montoro... nosaltres seguim amb les nostres coses per arreglar el món, qüestionant i discutint totes les despeses pressupostàries de la Generalitat, com si anéssim a investir un altre govern amb mandat autonòmic.

De debò que no ho entenc. Tot això no és que sobri, és que és PATÈTIC. N'hi hauria hagut prou amb una referència explícita i sincera a que mentre duri el procés es prioritzarà, dintre de les restriccions pressupostàries a què estem sotmesos, la despesa social, atendre les situacions d'emergència social. Doncs no. Xerrameca i xerrameca, més buida que mai, perquè ara tenim menys possibilitat que mai de fer res. I el que és pitjor, entretinguts amb tanta xerrameca no hem pogut ni denunciar ni explicar internament i internacionalment la brutal agressió antidemocràtica que ha fet el govern espanyol. Nosaltres seguim a la nostra, absents de la realitat. És flipant.

Anem a fer la independència, collons! Ara no és el moment de «capgirar» el país, perquè ni és possible ni -i això de fet encara és més rellevant- hi ha mandat democràtic per a aquest «capgirar». Només tenim un mandat explícit: la independència.

Després de la independència ja vindrà el moment de que totes les forces polítiques presentin el seu projecte a la societat i la societat voti aquelles propostes de gestió i de despesa dels recursos públics, de model econòmic, de model social, etc.

De debò que no entenc el que estem fent. Tenim un estat poderosíssim en peu de guerra, que en té prou amb una instrucció del fiscal i una ordre ministerial per col·lapsar-nos, amb una brutal capacitat d'influència via tots els aparells de l'estat, la gran banca, els mitjans de comunicació, l'establishment, i la complicitat i aplaudiment de la resta de partits polítics que no som Junts pel Sí i CUP, per fer-ho, per matxacar-nos. I nosaltres aquí de xerrameca.

I a més a més, llençant uns missatges confusos i perillosíssims a la comunitat internacional. Enlloc de fer les coses tan bé com siguem capaços de fer-les i de manera que la comunitat internacional entengui la posició Catalunya i es vagi decantant cap a reconèixer-nos, nosaltres no, a lo campeón, amb bravuconades, desobediència, caos i inconsistència. Perdent tota credibilitat. I així acabarem perdent fins i tot els amics que havíem fet al llarg d'aquests anys. És desesperant.

En fi. Nights in white satin, mentre per dintre la fosca és cada cop més fosca i el fred cada cop més fred.

Vull creure en el miracle. Vull creure que igual que ens n'hem sortit altres vegades, aquest cop també ho farem. Però vull que tots siguem conscients també que en aquests dos mesos des del 27S només hem fet que cremar naus, oportunitats, prestigi, suports, etc. Dos mesos de trets al peu. És la gestió més incomprensible que mai he vist d'un resultat electoral. I ara ja no sé si serem capaços de remuntar el pou on nosaltres sols ens hem ficat amb la nostra xerrameca i tanta tonteria, ni tan sols si es produeix el miracle.

Prou ja, per favor, prou ja!

DONEC PERFICIAM

22 de nov. 2015

Conte? Profecia? O alguna cosa més i de més actualitat?

Aquest matí hem acomiadat la Divisió Aerotransportada Germans Badia, que rellevarà la Brigada Roger de Flor en la missió de pau a l'Orient Mitjà.

Des que Catalunya es constituí en estat independent, ara fa ja 8 anys, un dels principals consensos de país fou bastir un exèrcit petit, però ben format i eficient, per a garantir la nostra defensa nacional, d'acord amb els nostres aliats, i per participar amb ells, assumint la nostra quota d'acord a territori i població, en la defensa col·lectiva i en les missions internacionals auspiciades per l'ONU.

Vuit anys han estat prou per guanyar-nos el respecte dels nostres aliats. Que als tres anys de la nostra independència estiguéssim en condicions d'intervenir, al costat de les molt experimentades tropes daneses, a Síria, rellevant tropes franceses i italianes, ens va fer guanyar un gran respecte entre els nostre aliats.

El nou exèrcit de l'Estat Català està format, recuperant valors de la nostra més prestigiosa història militar, per tropes que es mouen molt bé en qualsevol terreny. El Regiment Roger de Flor, una de les nostres forces d'elit, desplaça 1.800 homes i fins a 150 vehicles lleugers, un terç dels quals amfibis i la resta blindats i armats amb canons antitancs i petites llançadores de coets antiaeris.

La Divisió aerotransportada Germans Badia és la joia militar de la corona -bé, de la República- del nou Estat Català. Està formada per un total de 4.500 homes i dones. Disposa d'una flota d'helicòpters que combinen capacitat de transport d'homes, equipament i vehicles, i d'atac i defensa aire-aire i aire-terra. Dos convenis bilaterals amb els govern dels EUA i de UK en el marc de la negociació de la nostra continuïtat dins la NATO a l'accedir a la independència, van permetre comptar amb comandaments experimentats de les principals forces d'elit nordamericanes i britàniques per a la seva creació i formació.

La Divisió Germans Badia va ser la primera en intervenir en un conflicte internacional. Va ser tres anys després de la nostra independència, en l'enquistat conflicte sirià. Dos batallons de la Divisió s'hi van estar 8 mesos, durant els que van patir un total de 34 baixes: 12 en un atemptat terrorista suïcida salvatge, mentre socorrien una falsa petició d'ajuda en un petit poble al costat de la base, i 22 en combats contra els terroristes de l'Estat Islàmic.

La repatriació dels 12 soldats de la Divisió morts en l'atemptat va commocionar el país. Era la primera vegada que uns fills del nou Estat Català morien defensant la llibertat i la pau al món. Un avió Hèrcules de l'exèrcit danès els va repatriar fins la base aèria d'Alguaire. A terra, el President de la República, tot el Govern, la Presidenta del Parlament i una guàrdia d'honor de totes les unitats de l'exèrcit català i dels cossos policials del país, els esperaven, al costat dels familiars. També hi havia representants dels nostres millors aliats i veïns: el Regne d'Espanya i les Repúbliques de França, Portugal i Itàlia, així com una àmplia representació de la NATO. Quan l'hèrcules de la força aèria danesa va aterrar a la base d'Alguaire tot era un silenci intens, impenetrable. Lentament s'obrí la rampa i deixà a la vista els 12 fèretres, coberts amb l'estelada, alineats en tres files de 4.

L'estelada havia esdevingut la bandera de combat del nou exèrcit català, també en record i homenatge als 12.000 voluntaris catalans a la Primera Guerra Mundial: l'estelada més antiga que es conserva va pertànyer a un d'aquests voluntaris, que fou embolcallat amb ella en morir al camp de batalla.

Escortats per la guàrdia d'honor els 12 ferètres van ser baixats fins l'asfalt de la pista. El país sencer tenia el cor trencat mentre seguia per la TV la retransmissió del moment. Al costat de l'estelada que cobria cada fèretre, s'hi havia posat, d'acord amb les famílies, també una bandera que recordés la diversitat d'orígens dels caiguts. Hi havia 7 senyeres, 2 banderes andaluses, 1 bandera espanyola, 1 argentina, i 1 romanesa. El nou exèrcit del nou estat català havia esdevingut, des del seu inici, un gran motor de cohesió social, després de la duresa i les tensions del procés independentista.

Aquella societat del nou estat català que rebia els fèretres dels seus primers herois caiguts en defensa de la civilització era molt diferent llavors d'aquella societat de pensament feble que havia fet fracassar el primer intent digne de ser així considerat de ser independents, a finals del 2015. Després de múltiples piruetes el país havia entès que no es donaven les condicions per ser independents i que haver estirat, per pura desesperació i por a la veritat, més el braç que la màniga pactant coses tan estrambòtiques com incomprensibles per a la majoria social amb l'extrema esquerra antisistema de la CUP havia ficat en un autèntic embolic i carreró sense sortida el país i el procés. Després d'uns primers moments de confusió i desànim, el gruix del moviment independentista va reaccionar contra el pensament feble i acabà imposant una lectura en clau patriòtica de la situació. I això va permetre, molt poc després, generar les condicions per fer possible la independència. I s'assolí la independència.

De tot això ja en fa 8 anys. Avui un batalló de la Divisió Aerotransportada Germans Badia torna cap a Síria. La seva missió ara sí que és estríctament d'assegurament de la pau. Té ben poc a veure amb el primer cop que hi van anar. La insurgència islamofeixista ha estat eliminada, tota la zona s'està recuperant de la destrucció de la guerra, han tornat els refugiats i s'ha tallat de soca-arrel tota la seva capacitat d'operar, via atemptats terroristes, a l'Europa Occidental.

La base aèria d'Alguaire és plena de familiars i amics acomiadant les tropes. En l'ambient, una barreja de tristesa per la marxa dels estimats, però, alhora, d'orgull per tots ells. La Divisió Germans Badia va esdevenir llegendària internacionalment quan, després de l'atemptat que els hi causà 12 morts, feu una intervenció fulminant contra una base de l'ISIS, des d'on havien sortit els responsables de l'atemptat, i no en va quedar res: 157 fanàtics terroristes morts, tot el seu arsenal i parc mòbil de vehicles i d'artilleria destruït i cap baixa pròpia. Oficialment fou una operació no autoritzada. Extraoficialment comptà amb el suport dels nostres aliats. L'operació es batejà com «Venjança Catalana». I durant molt de temps una VC esdevingué un símbol anònim d'orgull nacional, i t'ho trobaves en pintades per les carreteres, a les parets de les cases a totes les ciutats i pobles, en enganxines, samarretes, tatuatges... Fins i tot els jugadors del Barça, en els partits de la Champions, lluïen un brodat amb la VC a la seva samarreta.

Avui totes les tropes que van pujant lentament als transports que els han de dur a Síria també porten cosida una VC als seus uniformes.

D'aquell pensament feble que tant de mal havia fet al país ja no en queda pràcticament res. Havíem deixat de fer l'idiota, i érem independents. Amb la independència, l'últim refugi del pensament feble fou un desesperat intent que feren d'intentar criminalitzar la intervenció militar catalana, amb els nostres aliats, a Síria, i de qüestionar totes les detencions i investigacions de terroristes gihadistes que es practicaven a casa nostra. Van dir que allò era «islamofòbia i racisme», i exigien respectar la presumpció d'innocència de «les gihadistes» (havien seguit amb l'ús indiscriminat del femení).

La cosa probablement no hauria passat de trista anècdota o epitafi del pensament feble i antisistema català si no fos perquè es va convertir en un autèntic problema d'ordre públic quan els prop de 8.000 refugiats sirians que des de l'inici del conflicte s'havien acollit a Catalunya van reaccionar amb ràbia i violència davant aquesta campanya. Es van manifestar indignats pel que consideraven banalització dels crims comesos pel gihadisme al seu país i de l'amenaça que representava també per a Catalunya i la resta d'Europa, en forma d'uns atemptats que durant dos anys no havien deixat de sacsejar les societats europees. No ho podien entendre. Ells havien vist el mal de cara, n'havien hagut de fugir deixant-ho tot al darrere i ara es trobaven que alguns (perdó, algunes) els defensaven acusant qui els atacava d'islamofòbics i racistes.

El desconcert dels nostres revolucionaris salvadors del món (perdó, revolucionàries salvadores del món) fou absolut, fins al col·lapse. Alguns (perdó, algunes), van emigrar a Veneçuela, i mai més n'hem sabut res. La majoria es van dissoldre com un terròs de sucre i algunes fins i tot tornen a fer servir el gènere masculí per intentar passar més desapercebudes.

Honor i Glòria!

19 de nov. 2015

Conducció estratègica aplicada a la política -i al procés indy-

No sé ara, però fa molts anys quan jo em vaig treure el carnet de conduir de cotxe, i com a mínim a Barcelona, vaig fer les pràctiques corresponents de maniobres i després les de circulació urbana, per la ciutat. Tot molt ordenat. Tot semàfors. Com a molt quan et ficaven pel Poble Sec una mica d'atenció a les cruïlles sense semàfor i les corresponents preferències. I vinga, examen.

I aproves, però llavors arriba el dia que has d'agafar el cotxe propi -vaja, el de la família- per anar al poble. Fins l'últim semàfor de la Diagonal tot bé. Però llavors et fots en una autopista. Tres carrils. Cotxes i camions per tot arreu. Velocitat. I pitjor encara. Finalment deixes l'autopista i et fots en la carretera general. Un d'anada i un de tornada. I més camions. I has d'avançar el primer camió. I et cagues a sobre. Gairebé literalment.

Mai agrairé haver portat mon pare, al cel sia, al meu costat, les primeres vegades que vaig enfrontar-me a una circulació de carretera que no havia fet mai conduint per treure'm el carnet. La inexperiència i el pànic escènic davant tot el que passava al meu voltant em bloquejava, i només la seva serenitat de copilot em va ensenyar més de tot el que havia après a l'autoescola. M'anava explicant tot el que passava, m'anticipava les decisions que hauria de prendre, em traslladava tranquil·litat, m'explicava tot el que estava succeint i com havia de respondre.

Quan ja em va veure mínimament segur al volant circulant per l'autopista em va explicar una cosa que era més que un consell, i que vaig interioritzar, i que amb el temps he vist que em servia per a totes les coses de la vida. Em va explicar que circulant no podia estar pendent només del cotxe que tenia just al davant. Em deia que havia d'acostumar-me a controlar tot el que passava a la carretera fins on m'arribaven els ulls. Fixa't en què està passant molt pel davant del cotxe que et precedeix. Només quan t'acostumis a llegir tot el que passa en tot el perímetre de la teva visió en la carretera et sentiràs segur conduint i prendràs les decisions correctes en el moment correcte. Sabràs quan has de començar a reduir velocitat, sabràs quan és millor que canviïs de carril abans d'haver de frenar, sabràs quan pots avançar sense perill, etc.

Amb el temps, quan vaig començar a circular en moto per la ciutat vaig veure que aquesta conducció estratègica també era no només possible, sinó del tot intel·ligent, àdhuc necessària. La vulnerabilitat de la moto t'obliga més que mai a estar pendent de la conducció dels altres, a anticipar les seves maniobres, però no només les previsibles, sinó també les imprevisibles. Així, fixant-m'hi, he arribat a identificar ràpidament el tipus de conducció dels vehicles que tinc al voltant. El que és previsible i correcte que facin ja quasi ho tinc tan interioritzat que ni m'hi fixo, està al disc dur, mentre que en canvi dedico la meva atenció a identificar les conductes que poden derivar en maniobres imprevisibles. El típic tio que va pel segon carril, no posa cap intermitent, però en una fracció de segon veus que la manera com acaba de reduir la marxa vol dir que girarà menjant-se el carril que té entre el gir i la seva circulació i sense senyalitzar res. I efectivament, el filldeputa ho fa. I si no t'ho haguessis temut que faria la maniobra prohibida (girar des d'un carril que no pot) tu, que vas pel carril del gir, te l'hauries menjat, i a terra.

Però també és important la conducció estratègica no només per major seguretat, sinó per reduir consums, per no cremar benzina inútilment. Hi ha gent que aturada a un semàfor, només té com a referència el canvi de color d'aquell semàfor. I quan es posa verd surten com si els hi anés la vida... i han de frenar de cop al semàfor següent que s'acaba de posar vermell. En les vies que ho permeten, la conducció estratègica urbana implica no estar pendent únicament del semàfor on estem aturats, sinó dels que tenim pel davant. Saber si podràs sortir i agafar el següent verd o també te'l trobaràs vermell.


Moltes d'aquestes qüestions pròpies de la conducció tenen un gran reflexe en la política. A l'igual que en la conducció estratègica, que integra en la seva conducció tot el que està passant per la carretera fins allà on la vista permet arribar, la bona estratègia política no està pendent únicament del que passa en el dia a dia, sinó que integra tots els elements i circumstàncies del país per garantir un projecte o un procés segur, sòlid, sense ensurts, controlat i sense cremar energies inútilment.


Dissortadament hi ha molta política que només està pendent del que tenim als morros, del vermell o verd del primer semàfor, i no de la seqüència de tota la via i camí que haurem de recórrer. La bona conducció, com la bona política, anticipa el que ens trobarem al davant, i adequa les decisions, la conducció, les mesures que es prenen a tota la ruta, a tot el camí a recórrer, i no només al tram en el que estem.

En política, com en conducció, és tan o més important la consciència del lloc en el que estem com la capacitat de prendre decisions anticipant el que ens trobarem. És tan inútil sortir a gas total perquè has estat incapaç d'anticipar que hauràs de frenar en el següent semàfor, com de sortir lent perquè ets incapaç d'anticipar que si no li dones una mica de gas se t'acabarà posant vermell.

Aquests dies del post 27S veig la CUP com aquell conductor novell que era jo amb el carnet de conduir acabat de treure i que, tot de sobte, es veu conduint per primera vegada per una carretera, i ja no diguem per una autopista. Tot just el 2012, i després d'una duríssima pugna interna, van decidir per primera vegada presentar-se a les eleccions al Parlament. I tres anys després, el 2015, es troben que el que ells facin és decisiu per a la continuïtat del procés, que les seves decisions tindran una enorme transcendència per al futur del país.

Si les sigles de la CUP parlessin dirien alguna cosa així com «i a mi què m'expliqueu, ara?». Demanar a algú que no ha pres mai cap decisió, que ha defugit sempre haver de gestionar res i que tot el que ha dit i proposat ho ha fet sempre des de la frivolitat de qui sap que res del que digui o faci tindrà la més mínima transcendència, que ara es responsabilitzi del futur d'un país... entenc que és una situació extrema per a ells. Una situació en la que no volien haver estat mai i per a la que no estan preparats.

La CUP ha tingut la mala sort que una persona d'una capacitat extraordinària, com en David Fernández, els hi va posar cara davant tota la societat -per a la que eren uns grans desconeguts-, i ho va fer molt bé. Ho va fer tan bé que ni tan sols semblava de la CUP. Però el David no era la CUP. Hi va posar cara, hi va posar prestigi, i va captar simpaties i suports. Però el David no era la CUP. I ara la CUP que ha de prendre les decisions sí que és l'autèntica CUP, i no només ofereix la seva cara més sectària (que és l'autèntica), sinó que tampoc pot evitar visualitzar el pànic que té d'haver de prendre, per primera vegada, una decisió.

La CUP fins ara havia estat un gran invent per parlar en femení, la CUP serveix per a la retòrica més buida vestida amb lírica de soflama revolucionària, la CUP serveix per dir que destruiran l'heteropatriarcat, la CUP serveix per jugar a l'antisistema dient que sortirem de la UE, de l'euro i que liquidaran el capitalisme. Ells solets, sense ningú. I que a sobre ho faran mentre ens fan independents.

Has fet una campanya sencera clamant «governem-nos», però a les primeres de canvi et cagues a sobre i ni tan sols vols formar part de la Mesa del Parlament. Has fet discursos abrandats cridant a un abstracte «desobeïm», i a l'hora de la veritat deixes sols els altres desobeint i tu t'amagues en la teva retòrica revolucionària, que cada cop és més buida i més falsa. Fins que et veus obligat a posar-te de perfil quan el govern espanyol i el TC fa una llista de 21 persones amenaçades de desobediència... i no n'hi ha cap de la CUP, simplement perquè han estat prou «hàbils» per escaquejar-se de ser-hi.

«Governem-nos», però si de cas que vagin fent uns altres, no sigui que hàgim de prendre decisions. «Desobeïm!» però per si de cas comenceu vosaltres a desobeir i ja ho trobarem.

I quan el moment de la veritat s'apropa és quan les conduccions menys estratègiques més es posen de manifest, com les polítiques que al darrere seu no tenen cap estratègia, sinó la simple buidor retòrica de la xerrameca.

En aquests moments és quan veus aquests que a la que un semàfor es posa verd clamen al cel com si fos l'últim semàfor i exigeixen gas a fons, i si no el dones perquè els avises que alerta, que en la següent cruïlla caldrà frenar o que tenim un revolt tancat que no el podem agafar a tota velocitat, et miren amb suficiència i superioritat moral i et diuen, molt autosatisfets «ahà! Ja ho sabia que tindries por».

I si no fos perquè al darrere de tot el que fem portem un país sencer, milions de persones, amb les seves il·lusions i amb les seves inquietuds, et vindrien ganes de dir, vinga, valent, fot-li gas... per veure com s'estrella i salta pels aires als pocs metres.

Però alguns hem nascut amb el signe de la responsabilitat i amb la consciència que sense conducció estratègica mai no arribarem enlloc. Alguns sabem que el trajecte que hem de fer fins a la independència és prou complicat com per afegir-hi una conducció temerària, brusca, amb frenades i accelerades que maregin al personal, que consumeixin estúpidament energies i, el que és pitjor, que facin perdre tota confiança en els qui condueixen el procés i la capacitat de dur-nos-hi sense prendre mal.

Portar un país de 7 milions de persones a les esquenes no és anar al teu aire amb una bici, sense atendre a cap norma de circulació, saltant-se semàfors, anant contradirecció, per la vorera, etc. Quan condueixes un país de 7 milions de persones totes les decisions que prens saps l'enorme transcendència que tenen, saps que no només ets tu, saps que, de fet, el menys important ets tu, i que tot ho fas per aquests 7 milions de persones. Llavors és quan si no s'està acostumat a prendre cap decisió cada moviment de volant o canvi de marxes fa pànic, et paralitza. Llavors és quan mires pel retrovisor, veus aquests 7 milions de persones i prefereixes calar el vehicle que prendre cap decisió. I penses que la xerrameca de sempre et permetrà explicar-ho. Però no.

15 de nov. 2015

Pongamos que hablo de Madrid, des de la ressaca del 27S

No hem tancat l'episodi del 27S ni de l'inqualificable post 27S, que ja estem a les portes d'unes noves eleccions, en aquest cas al Congrés i al Senats espanyols.

El 27S havien de ser unes eleccions plebiscitàries, i alguns ens vam esforçar al màxim perquè ho fossin. La candidatura de Junts pel Sí va ser clau perquè tinguessin aquest caràcter. I així va ser reconegut per mig món. Vaja, a pràcticament tot el món excepte al particular micromón de Madrid i sus alrededores.

El problema que hem tingut no és la «reacció» de l'estat espanyol, totalment previsible, sinó que nosaltres mateixos, en el front del Sí, som els que estem llençant aigüera avall aquest caràcter plebiscitari que havíem aconseguit tinguessin.

Bé, faig servir la primera del plural, però és un recurs retòric. El cert és que qui s'ho està carregant, i no és cap sorpresa, és la CUP. No és cap sorpresa perquè p.ex. jo mateix abans del 27S ja ho vaig advertir tantes vegades com vaig poder, que per fer la independència només es podia comptar amb Junts pel Sí. La CUP podia servir, i molt, per configurar una majoria democràtica per la independència, sens dubte, però no per a fer la independència. I així estem.

La CUP no està preparada per participar del procés de «fer la independència», però pel resultat del 27S ara els hi exigim. El problema no és la CUP, a qui com a molt podem retreure que amb molta habilitat amaguessin la seva cara més sectària, el seu natural, i es postulessin com una opció oberta, alegre i de bon rotllo. Tensionada per la situació creada pels resultats del 27S, emergeix l'autèntica CUP. I molta gent s'exclama. Jo no. Estan fent el que qualsevol que conegui una mica aquest món sap que farien, és a dir, no participar en el complicadíssim procés de «fer la independència».

I així estem. Amb una majoria insuficient per fer la independència, i d'alguna manera depenent d'una formació política immadura, que li tremolen les cames només de pensar han de «fer» alguna cosa, mullar-se, que eren molt importants per sumar una majoria indy però eren del tot nocius per aguantar el sacrific d'una lògica tan dura com és la de «fer la independència».

En tot cas, els que han de dedicar uns minuts a pensar-hi són els que no els van dedicar en el moment de decidir el seu vot, i sense haver participat ni conèixer res del món de les CUP, els van votar perquè quedava guai, diferent, més alternatiu i tal. L'endèmica i letal frivolitat del pensament feble català.

La meva visió en relació a la situació creada és que les negociacions que han dut Junts pel Sí i CUP fa moltes setmanes que s'haurien d'haver acabat. Hi ha un punt en que no hi ha res més a negociar. I tot el que segueix aquest punt només fa que alimentar la confusió, falses esperances i atrapar-nos a tot en l'especialitat de la CUP, la xerrameca.

Junts pel Sí fa temps que hauria d'haver dit, després de les primeres setmanes de converses, «aquesta és la nostra proposta». Si hi estem d'acord, seguim amb el procés com l'hem conegut fins ara. I si no hi esteu, doncs no hi ha res més a parlar, ho expliquem a la gent, es fracassa al Parlament, no ens enredem amb declaracions que queden patètiques si no tenen al darrere un govern que les pugui impulsar i fer creïbles als ulls de la comunitat internacional i de tot el país, i fem cap a unes noves eleccions en les que el procés seria novament sotmès a una nova prova de foc, en unes condicions segurament molt diferents del 27S i en les que amb tota probabilitat el que passés seria l'inici d'un procés diferent al que fins aleshores hem viscut.

Ara estem atrapats en un blucle de confusió, desil·lusió i incertesa que, com una sala de miralls, distorsiona la realitat. I, a sobre, aquesta insuportable remor de la xerrameca que no cessa. I en aquest ara, és a dir, en el pitjor moment per al procés, arriben les eleccions espanyoles.

Seré molt clar. En aquestes eleccions tenim molt poc a guanyar i moltíssim a perdre.

D'entrada hi havia un debat superat pels esdeveniments: si calia que les forces independentistes s'hi presentessin o no. Jo inicialment era partidari de promoure l'abstenció. Però vaig entendre els motius que hi havia per no cedir tot el protagonisme d'aquesta cita a les forces unionistes. N'hauríem sortit perdent, segur. Calia anar-hi. I s'hi va.

La cosa clau que marcarà aquestes eleccions és que la manera com hi anirem ens aboca al desastre. Enlloc de donar continuïtat a l'experiència unitària, que havia proporcionat bons rendiments i que assegurava que l'independentisme guanyés les eleccions... el que hem fet és agafar un revòlver, omplir el timbal de sis forats amb cinc bales i jugar a la ruleta russa en aquestes condicions.

És a dir, tenim una única possibilitat de sortir-ne vius. I tenim moltes possibilitats que, per combinacions diferents, el resultat del 20D impliqui que ens fem saltar pels aires el cervell, que ens immolem. Llavors només ens quedarà que aplaudir als brillants estrategues que havent pogut configurar una candidatura guanyadora, han optat per fer més o menys el de sempre, amb una irresponsabilitat que a mi em deixa desconcertat, i presentar-se cadascú per la seva banda, al seu aire. Per més que s'intentés maquillar la cosa.

Les bales que ens poden fer saltar pels aires es concentren en la possibilitat, molt probable, que C's guanyi les eleccions. Això seria un cop dur per al procés. Atrapats en el bucle com estem, amb l'estupefacció i incomprensió del votant indy davant tot el que està passant en el post 27S, oferir un «más de lo de siempre» per al 20D, oblidar-se de l'experiència positiva del 27S i renunciar a millorar-la amb tot el que s'havia après pot ser electoralment fatal.

Un segon risc de com fem front a aquestes eleccions és que sigui aprofitat per reeditar la lluita per l'hegemonia en el camp independentista. Això, que la unitat havia permès superar, ara es pot tornar a reeditar amb tota la seva cruesa.

Un tercer risc és la segura lectura en clau de segona volta del 27S que intentarà fer l'unionionisme. Jo ho entenc, perquè és el que jo, d'ells, també faria. Aquest era el punt clau que a mi em motivava més en la postura de no participar en aquestes eleccions: evitar de totes totes que fossin llegides en clau de segona volta. Però, com dèiem abans, els arguments per anar-hi pesaven més.

Un mapa electoral que sorgís del 20D amb C's de primera força, amb PP, PSC-PSOE, Qwerty, etc és un mapa que hauria pogut tenir conseqüències devastadores per al procés. Per tant, calia anar-hi. El problema és que la manera com hi anirem no és la millor per evitar que el que es volia impedir que passés amb l'abstenció, no passi participant-hi. De debò que som el país dels trets al peu.

Però en fi. Un cop fetes les lamentacions, cal que ens hi posem. I cal que treballem tots perquè el resultat del 20D no sigui un cop de destral a la medular del procés. Perquè això no passi cal que Democràcia i Llibertat (la coalició de CDC i Demòcrates -hereus de l'autèntica Unió-) i ERC tinguin un molt bon resultat, que guanyin, que impedeixin el triomf de C's i que sumin prou diputats i vots com perquè, en un context tan advers, garantim que el procés segueix endavant.

La cosa és fotuda, perquè per primera vegada en temps no votarem empesos per la il·lusió, sinó des d'una certa confusió, amb l'única motivació que el resultat acabi amb les nostres il·lusions. És un vot més reactiu que constructiu, però serà, al cap i a la fi, un vot tan important com els que hem fet des del cicle electoral del 2012.

ERC ha fet una aposta valenta, posant de cap de llista una persona que em mereix molt respecte i a qui tinc molt afecte, com en Gabriel Rufian. I fent tàndem amb una persona a la que també respecto molt, tot i l'evident distància ideològica que ens separa, com és en Joan Tardà.

CDC ha estat atrevida i ha fet el que molts demanàvem havia de fer: promoure una candidatura que superés la tradicional candidatura de partit, que l'obrís a nous accents, noves cares, noves persones, que transmetessin aquesta capacitat de sumar transversalment des de la democràcia-cristiana fidel al llegat dels fundadors d'Unió el 1931 fins als perfils socialdemòcrates que hi ha a CDC. I ho han fet.

La candidatura Democràcia i Llibertat està encapçalada per una magnífic candidat, com és en Quico Homs, autèntic estratega del gir independentista de CDC, del que ha portat el partit majoritari del catalanisme de Catalunya de l'autonomisme a l'independentisme en menys de 10 anys. En Francesc Homs no només inspira la decisiva conferència del 2007 on CDC situa el Dret a Decidir com a eix central de la seva política, sinó que acompanya la transició fins a la candidatura explícitament independentista de Junts pel Sí d'aquest 2015. Menys de 10 anys en els que el gruix de l'electorat convergent ha anat virant d'acord a l'estratègia de la que en Quico Homs n'era un dels principals impulsors, d'acord a l'estratègia que finalment ha aconseguit configurar una majoria social independentista expressada també electoralment.

Vaig conèixer en Quico Homs a l'època de la Universitat, a la FNEC. Des de llavors hem mantingut una amistat que m'honora, malgrat no ser jo de CDC, malgrat haver participat d'altres propostes polítiques, i malgrat que estar en contacte amb algú amb les seves obligacions no sigui una cosa fàcil. Tinc una confiança plena amb en Quico, amb la seva capacitat i amb el seu patriotisme. PLENA. Poques persones hauran estat tan decisives perquè el procés independentista hagi arribat on ha arribat del que ho ha estat en Quico. I crec que és molt important per al procés que hagi fet aquest pas endavant i sigui el cap de llista a Madrid. Molt.

Acompanyaran a en Quico en Carles Campuzano, un jove veterà, que té un d'aquests perfils molt socials, des de sempre, de CDC.

I hi ha dues persones més que formaran part de la llista en els llocs capdvanters que són per a mi una gran satisfacció hi siguin: la Míriam Nogueras i en Miquel Puig.

La Míriam és regidora de CDC de Cardedeu. És jove, però el més important per a mi no és la seva joventut, sinó tot el que aporta de renovació, de formes noves, de capacitat i de coratge. El món convergent sovint peca d'encarcarat, potser sense adonar-se'n. La Míriam és aire fresc, és una altra cosa del que estem acostumats a veure en l'espai convergent. És activista 2.0, és compromesa i té una gran capacitat de comunicar i de debatre, com ha demostrat a BTV i La Sexta sempre que ha tingut ocasió.

En Miquel Puig és economista, i és una d'aquestes persones que el nostre país té la sort de tenir, per sòlida, per fiable, per competent. Persona de llarga trajectòria, aporta seguretat a tot el que fa i diu, a tot en el que s'hi compromet. I en aquests moments, per al procés, tenir el compromís de persones amb aquest caràcter, amb aquestes aptituds, és clau, és imprescindible. A més a més formarà part de la llista a proposta de Demòcrates, i això és una cosa que reafirma que la nova proposta democrata-cristiana de Catalunya és una cosa molt i molt diferent del que l'havia convertida el paràsit d'en Duran i Lleida. Demòcrates recull el testimoni venerable dels fundadors d'Unió el 1931 i camina amb pas ferm per ser un partit clau per a la independència i per a l'endemà de la independència.

Finalment, també cal assenyalar la transcendència del cap de llista de Democràcia i Llibertat al senat, en Miquel Àngel Escobar, una persona provinent del món del socialisme del Baix Llobregat, que fins ara era el Secretari de comunicació de la UGT i que també forma part de Súmate. És un perfil insòlit en el món convergent, però que demostra fins a quin punt la seva candidatura per al 20D és pensada i valenta.

No tinc cap dubte que el millor per al país i per al procés independentista és que la candidatura de Democràcia i Llibertat guanyi aquestes eleccions. De fet crec que és clau per al procés que això sigui així. És important perquè un bon resultat de Democràcia i Llibertat pot ajudar a relligar al procés els sectors més moderats que el 27S van donar suport a Junts pel Sí. És important una candidatura així que doni garanties suficients al gran gruix de la societat, que és la que ha protagonitzat aquesta transició cap a posicions independentistes. I perquè si tot això passa, si l'electorat independentista té majoritàriament un comportament racional i dona suport a Democràcia i Llibertat serà l'única manera d'evitar que la nit del 20D a Catalunya C's aparegui com la guanyadora de les eleccions. També, òbviament, desitjo que ERC tregui el seu millor resulat possible, i estigui en condicions de recuperar vot que el 27S ha anat tan frivolament cap a la CUP, que aquestes eleccions no es presenta.

Resumint. Que ho teníem tot a tocar, i nosaltres mateixos ho hem espatllat. Que està passant el que alguns vam dir que passaria, i ara estem demanant a qui no està preparat per fer la independència, que ajudi. Que estem ficats en un bucle de merda del que no sabem com en sortirem. I que com si no tinguéssim prous problemes, ara tenim al davant unes eleccions espanyoles on tenim molt poc a guanyar i molt a perdre. I que una de les poques possibilitats que tenim de guanyar és que Democràcia i Llibertat tingui un suport massiu del votant independentista.

Veurem.