26 de set. 2014

Nuestras vidas son nuestras. O el fracaso del proyecto de control identitario unionista

Lo que vivimos el Onze me sigue dando vueltas en la cabeza, de manera que quiero seguir hablando sobre ello. Porque todo lo que hicimos y sentimos como “un sol poble”, que es nuestra auténtica marca e identificación colectiva, me despierta un enorme y legítimo orgullo.

Sí, somos un único pueblo, no porque la unicidad sea ningún efecto de anulación de diversidades, sinó por todo lo contrario, porque hemos sabido sumar ejemplarmente identidades, y de manera transversal, en este proyecto de construir un nuevo país. Y esto es, a su vez, la peor pesadilla del unionismo.


En este país los únicos que manejan la cuestión de la identidad de manera separadora y atizando permanentemente la generación de un conflicto inexistente son los unionistas. Eso es así. Y es así porque es una estrategia absolutamente miserable que busca hincar en el corazón de nuestra sociedad una pica con la que hacer palanca para sacar algún tipo de rédito repugnante de nuestra diversidad de orígenes, lenguas, identidades, etc.

En general el catalanismo, y específicamente el independentismo contemporáneo han sido una auténtica locomotora de cohesión social. Frecuentemente se alude, con orgullo para unos, desde el despecho para otros, al “charneguismo” de la mayoría de la militancia independentista. Lo he dicho infinidad de veces, y ahora lo repito, yo siento auténtico orgullo de que fuera mi padre (DEP), murciano, quien me despertara una conciencia crítica y militante de la catalanidad. Y mi caso es el de la gran mayoría de camaradas con los que he compartido militancia independentista.

Para el unionismo, nuestro origen, o el de nuestros padres, es una cadena a la que debemos permanecer atados sumisamente, y que sólamente ellos pueden controlar. Todo lo que no sea sumisión identitaria lo venden como una especie de rebelión de acomplejados que nos queremos hacer perdonar algo. Hay pocas cosas más repugnantes que este discurso.

De hecho únicamente sería comparable al discuro que pretende situar el soberanismo como una eficaz herramienta de una fantasmagórica burguesía todopoderosa para poco menos que agilipollar la población, distraerla, alienarla y que así, entretenida en estos menesteres, no atienda a ninguna cuestión sobre la explotación que sobre ellos -o nosotros- ejerce esa burguesía.

Ambos discursos son a la par repugnantes porque nos situan, sin alternativa alguna para nosotros, en una especie de discapacitación mental, de personas a las que se debería someter a un procedimiento de inhabilitación o incapacitación política para que ellos, y únicamente ellos, deviniesen nuestros albaceas, gestores únicos de nuestros derechos políticos.

Claro, eso les conferiría, a los muy pillos, un poder extraordinario! Ahora imaginad que por el simple hecho de haber nacido fuera de Cataluña nosotros o alguno de nuestros progenitores, no tuviéramos capacidad de obrar política, y que únicamente ellos (la Chacón, Albert Rivera, Cañas, Camacho), la pudiesen gestionar. Hola, soy Alicia Sánchez Camacho y traigo aquí mi voto y el de tropecientos mil discapacitados porque o ellos o sus progenitores no han nacido en Cataluña. Si, mire, aquí tiene la resolución judicial que me nombra su tutora, gestora de sus derechos políticos.

Por supuesto el sistema establecería sus correspondientes procedimientos de internamiento psiquiátrico para con los incapacitados que ósaramos rebelarnos contra nuestra situación. Todo por nuestro bien, claro está, que solamente ellos son capaces de identificar y gestionar. Mire, sabe usted, no puedo tener opinión sobre los impuestos que pago y lo que recibo a cambio porque mi padre nació en Murcia. Si, mi opinión la gestiona esa señora que grita tanto, si, Alicia Sanchez Camacho, y subsidiariamente, el Presidente de la Comunidad Autónoma donde nació mi padre.


Pues mira, va a ser que no a que nuestro origen o el de nuestros padres nos incapacite políticamente. Y va a ser muchísimo menos que no a que todos estos indecentes asalariados de la casta local que vive del BOE y de la estatal (que son lo mismo, una única casta) se conviertan en nuestros albaceas, en los tutores que por designio constitucional gestionen nuestros derechos políticos.

Llenando toda la Diagonal y la Gran Vía, enfundados con nuestras camisetas rojas y amarillas, nadie preguntaba a nadie “de donde eres” y nadie se extrañaba de oir hablar a su lado, indistintamente, en catalán o en castellano.

El proyecto unionista, a diferencia del nuestro, habría implicado que estuvieran pasando por entre esas filas interminables de gente feliz de compartir la ilusión por un país nuevo, preguntando a todos “tu de donde eres? Y tus padres?” y nos habrían ido sacando de la fila a los que o nosotros o nuestros padres no nacimos o nacieron en Cataluña. Esta es su propuesta.

Pero la Diada de la V, la Diada del 2014 ha consumado el fracaso del proyecto de control identitario del unionismo, porque ha sido el día que de manera más diáfana, todo el mundo ha asistido a la materialización exitosa de nuestra capacidad de sumar identidades, orígenes y lenguas y canalizarlo en una ilusión colectiva por un país nuevo. Por la independencia. Por dejar atrás tanta miseria y a tanto miserable.  

Esa es nuestra fuerza motriz! Y la ilusión por compartir un nuevo país, del que todos somos protagonistas y partícepes, transmite tracción a las cuatro ruedas. Por eso somos imparables. Por eso no podrán hacer nada contra lo que estamos haciendo. Por eso el proceso que estamos protagonizando en Catalunya es en si mismo un ejemplo democrático que internacionalmente debería ser tomado en consideración urgentemente. Pocas veces tendrá la oportunidad la comunidad internacional de tener un ejemplo tan pacífico, cívico y democrático para ofrecer al mundo como vía de resolución de conflictos, de expresión de voluntades. Pocas veces se podrá denunciar con tanta claridad y sin riesgo a equivocarse a los que lo combaten desde un proyecto de repugnante dependencia y segregación identitaria y menosprecio de nuestra condición de ciudadanos.Va a ser que no, fachas.

Y va a ser que sí, muy que sí, a nuestro proyecto de un nuevo país que suma identidades, orígenes y lenguas y ofrece un futuro mejor para todos.

23 de set. 2014

Scottish lessons

Dimarts passat vaig marxar cap a Escòcia, fins diumenge; 6 grans dies vivint de prop el seu referèndum per la independència. A Escòcia només hi havia estat per temes futboleros. Ha estat una experiència molt interessant, com versejava Kavafis, plena de coneixences.

He ordenat algunes idees en relació al que hi ha passat i el que estem fent a Catalunya, que vull compartir amb tots vosaltres perquè penso val la pena hi reflexionem críticament, per si poden ser d'utilitat en el nostre procés.


1. Un referèndum es pot perdre
Tot sovint els que estem implicats o vivim el procés amb intensitat estem instal·lats en una posició -les circumstàncies manen- en la que ens centrem en el que sens dubte és el nostre repte més immediat, poder fer la consulta, i no prestem prou atenció a la necessitat de fer pedagogia sobre perquè volem la independència.

Més enllà de les circumstàncies, les majories parlamentàries i les enquestes ens han instal·lat en una mena de confiança que som majoria, que el tenim guanyat, i això no ho hauríem de donar per fet. Malgrat les incerteses sobre la consulta del 9N, crec que hauríem d'estar treballant intensament els arguments del Sí +Sí. Perquè tot i que jo estic molt convençut que el 9N podrem votar, fins i tot en el cas que finalment no ho puguem fer, és una simple qüestió de temps que votem, i m'és igual que sigui via plebiscitàries + consulta, i m'és igual que sigui ara mateix o d'aquí un any. Si una cosa està molt clara és que votarem. Per tant, cal també dedicar esforços no només a poder votar, sinó a defensar el sentit del vot.

Com vaig dir en un post anterior, la consulta és un mitjà, l'objectiu és la independència. Si ens quedem mirant el dit de la consulta no veiem la lluna, que és la independència. I com s'ha demostrat en el cas escocès, un referèndum és un procés democràtic molt obert en el que pot passar qualsevol cosa, fins i tot perdre'l.

2. Hegemonies, partits, pluralitat i unitat en la construcció de la majoria social per la independència  
Als escocesos no els ha servit de res tenir un partit independentista amb majoria absoluta. Això ha estat insuficient per a configurar una majoria social que assegurés el Sí. Ho tinc escrit també, en posts anteriors, quan havia reflexionat al voltant de les diferències entre el cas escocès i el nostre. Resumidament, explicava que a Escòcia el procés tenia un lideratge hegemònic, el del SNP i Àlex Salmond, que facilitava la direcció del procés, la presa de decisions, etc. Això contrastava amb el desassossec amb que vivim a casa nostra el procés, perquè no hi ha un lideratge hegemònic, sinó plural, i que això fa més lenta i més feixuga la presa de decisions, fins i tot trasllada unes innegables incerteses sobre el mateix procés. Però, alhora, aquest lideratge compartit és el que facilita que nosaltres partim amb una majoria social més sòlida, a diferència del que passava a Escòcia, com dissortadament va quedar acreditat en el seu referèndum.

El fet que en el Sí+Sí a Catalunya hi hagi des de socialcristians fins a l'extrema esquerra, passant per lliberals, socialdemòcrates, verds, etc ens proporciona un punt de partida òptim per configurar la majoria social per la independència, i aquest és el principal valor a preservar en el procés, aquesta pluralitat en la que sabem que tots som necessaris, per no dir imprescindibles.

La visió sobre la preservació de la pluralitat com a valor clau del procés fins i tot va més enllà d'això que també és clau i sempre exigim de la “unitat”. La unitat és necessària, però assumir la pluralitat del procés és imprescindible, perquè és l'únic que ens permet confiar en tenir aquesta majoria social per la independència.

Assumir la pluralitat vol dir assumir l'altre i el seu valor. Des de les nostres posicions sovint tendim a menysprear l'altre, o a criticar-lo, pensem que no fa prou, que pot tenir posicions egoistes, o que condiciona massa per la força que té, i un llarg etcètera de situacions. Però el cert és que el que hem de pensar que és gràcies a que hi siguem tots que podem tenir majoria social. Tot el que invertim en posar en valor la pluralitat i en preservar la unitat forma part del cercle virtuós del procés. Que ningú es pensi mai en un “ells sols” o en un “sense aquells” com a fórmula de gestió del procés, perquè només seria gestionar un fracàs.

3. SEGMENTAR per treballar eficaçment
Aquesta és també una de les grans lliçons escoceses. Tots haureu pogut veure aquest gràfic del vot pel i pel No per franges d'edat en el referèndum escocès. I tots heu pogut veure com en la franja d'edat de la gent gran és on tothom situa que s'ha perdut el referèndum, perquè pràcticament un 80% de la població major de 65 anys ha votat en contra de la independència.

Seria una temeritat per part meva valorar la campanya del Yes Scotland, el que han fet bé i el que no han fet bé. Senzillament perquè ho desconec gairebé tot, del que han fet. Tanmateix, no desconec, com cap de vosaltres, aquest resultat entre la gent gran, i la importància decisiva que ha tingut en relació al resultat final. És només partint d'aquest punt que m'atreveixo a dir que alguna cosa no hauran fet bé en relació a aquest col·lectiu, alguna cosa ha fallat en la configuració d'un missatge a favor del Sí que convencés aquest segment tan important de la població, que eliminés les seves pors, etc.

Per tant, i quan pensem en el nostre procés, és cabdal segmentar el treball que es faci per convèncer pel Sí, i en el nostre cas, a més, això és doblement important, perquè la nostra societat és molt més complexa que l'escocesa. Cada element dels que configura la nostra societat ha de ser tingut específicament en compte per dissenyar campanyes específiques, amb els atributs que facin possible un treball més eficaç sobre cada col·lectiu, d'acord a les seves pròpies característiques: això és el que se'n diu SEGMENTACIÓ. Que és una paraula clau que hauríem d'incorporar al nostre vocabulari i que totes les organitzacions que treballen pel Sí + Sí haurien d'interioritzar i aplicar a la seva feina.

Com s'ha vist a Escòcia, l'edat és un atribut que cal contemplar per segmentar adequadament el missatge del Sí. No és igual treballar sobre un públic jove, a partir dels 16 anys i fins els 25, que treballar sobre un públic gran, de més de 65 anys. Cada col·lectiu té les seves pròpies inquietuds, esperances i pors, i cal segmentar el missatge, el discurs, per poder ser més eficaços i respondre adequadament a aquestes esperances i pors.

És evident que no podem fer una segmentació excessiva, perquè això atomitzaria el missatge, però sí cal fer una feina prèvia que permeti definir els diferents elements clau que ens permetran posar en pràctica aquesta segmentació.

L'origen n'és un altre. Aquesta qüestió a Escòcia pràcticament no ha tingut pes, perquè la societat escocesa és, des del punt de vista d'origen, molt compacta, a diferència de la catalana, on pràcticament el 75% de la població o ha nascut fora de Catalunya o ho ha fet algun dels seus progenitors. Súmate és potser el cas més paradigmàtic d'èxit en el nostre procés, i ho és a partir d'una segmentació. Súmate s'adreça específicament a aquesta part de la nostra societat que o hem nascut a Espanya o ho han fet els nostres pares, i que conserva un del tot legítim sentiment d'identificació espanyola. La feina que fa Súmate és extraordinària, i és d'una qualitat excepcional. És un referent clau en el procés. En aquesta mateixa línia, el treball que fan des de “Nous Catalans”, és igualment meritori i transcendent, i és una altra experiència d'èxit de “segmentació”

Hi ha altres elements amb els que podem pensar, i en poso només un altre exemple: en una societat amb un 25% d'atur i amb un atur juvenil en xifres vergonyoses, aquest és un fet clau que ens obliga a segmentar.

Quan parlem de segmentar no és únicament l'elaboració d'un discurs específic a partir de la identificació dels elements clau en la decisió (esperances i pors) de cada col·lectiu. De fet aquest discurs i aquestes respostes les podem trobar en multitud de treballs que s'han fet, des del Consell Assessor per a la Transició Nacional fins al Col·lectiu Wilson.

La segmentació requereix també d'un estudi intens de caràcter previ no només del missatge, sinó dels mitjans, formats, etc per fer-lo arribar. Missatge i "missatger" comparteixen el mateix rang en una anàlisi d'aquesta naturalesa.

La gent gran està afectada, de manera radical, pel que coneixem com “fractura digital”. Totes les enquestes evidencien que és la part de la nostra societat amb un menor perfil de formació (en un percentatge molt gran pràcticament sense formació), que no accedeix a cap dels mitjans que configuren la societat 2.0 (correu electrònic, premsa digital, twitter, facebook, etc), i que en termes d'informació són els que menys accés a la informació tenen i sempre via mitjans convencionals.

Des d'aquest punt de vista, la identificació de les característiques de les relacions socials de cada col·lectiu en el que pensem podem segmentar el nostre treball és clau. Tornant al cas de la gent gran, identificar els “prescriptors” a través dels quals se socialitzen i accedeixen a la informació, és una feina tan o més important que la mateixa configuració del missatge.

A la vista dels resultats escocesos, és evident que alguna cosa va fallar en la segmentació -si és que hi fou- del seu missatge, de la seva campanya. Insisteixo que segmentar no és incorporar “respostes” o punts específics a un missatge general. La segmentació va molt més enllà, i se situa gairebé en campanyes específiques, amb missatges específics, amb materials específics, amb persones entrenades específicament per fer-ho, amb mitjans d'accés específics, etc etc etc Sensu contrario, l'èxit de Yes Scotland entre el jovent també pot tenir fonament en la brillant campanya per les xarxes que han fet.

SEGMENTACIÓ és una paraula clau a incorporar urgentment al nostre activisme a favor de la independència, és el que ens permetrà que el nostre treball sigui eficaç.

4. L'enorme poder dels estats
Fins i tot un procés de secessió com l'escocès, en una societat paradigmàticament democràtica, s'ha vist afectat per l'enorme poder que tenen els estats, i que quan el fan entrar en joc configura una maquinària de propaganda formidable. No menystinguem MAI aquest fet. I estiguem preparats, perquè caldrà estar-ho, i no només de boquilla.


Dimecres a la nit hi va haver a Edimburgh, en un parc, un míting popular de Yes Scotland. Molta gent i molta il·lusió. Era singular la cosa, perquè més que oradors, hi havia persones que pujaven a explicar a la resta perquè votarien Sí. Es va desfermar una certa eufòria, i d'allà vam anar, creuant la ciutat, fins davant el Parlament. És el moment que més il·lusió vaig veure dels dos dies de campanya que hi vaig ser. Doncs bé, els concentrats van fer crits crítics contra la BBC “BBC, where are you?”

Malgrat l'enorme prestigi mundial que té la BBC com a mitjà de comunicació públic, el cert és que quan l'estat va entrar en joc, la BBC va ser un formidable mecanisme per combatre el YES. I s'hi va posar, sense manies. Va ser paradigmàtic que la BBC no informés de la V de Barcelona de l'Onze. No ho va fer perquè pensava que podia motivar el Yes, de manera que van silenciar la notícia. Els escocesos amb els que vam parlar no donaven crèdit, era el primer que ens deien.

Doncs bé, també això és una lliçó per al nostre procés. Per a mi enllaça amb un dels punts que assenyalava en el penúltim post en aquest punt, que el moment de trencar amb la legalitat espanyola, que sabem arribarà en un procés forçosament unilateral com el nostre (per la negativa a negociar de l'estat espanyol), cal que el decidim nosaltres, i que ho fem quan estiguem preparats per a les conseqüències que comportarà, perquè només tindrem una oportunitat de trencar amb aquesta legalitat, i no podem fallar.

Hem de valorar molt bé els nostres mitjans i la nostra situació, perquè amb aquests mitjans caldrà fer front a l'ofensiva descomunal de l'estat contra nostre.

Perquè l'estat juga i jugarà. Amb tots els seus mitjans, que no admeten cap comparació amb els nostres. Per algun lloc he llegit que ofensives com la viscuda a Escòcia o com la que en el seu moment es va viure al Quebec acaben afectant a un 5% dels votants, que basculen, afectats per les campanyes de la por, cap a posicions statusquoistes. És bo saber-ho i és bo que ho tinguem present.

I així acabo, perquè aquest punt em permet enllaçar amb el primer. Un referèndum es pot perdre. I no tenim res guanyat. L'estat és poderosíssim. I nosaltres només tenim una oportunitat, que hem de saber aprofitar, i per fer-ho, cal que fem molt i molt bé les coses, començant per segmentar la nostra campanya a favor del Sí+Sí.


SOM-HI! SEGUIM!

11 de set. 2014

Joder, senyora, que jo donaria la vida per Catalunya!

Ahir al Fossar vam ser més que mai. I per a mi aquest mai es remunta a fa molts anys i a anys visquent-hi episodis entre sinistres, penosos i patètics. Però ahir feia goig. Molt de goig. La solemne ofrena del President de la Generalitat, per primera vegada a la història, i la quantitat de gent que s'hi va aplegar.

Avui pel matí hem participat en la marxa motard independentista de Vic a Barcelona. I a la tarda al Tram 37, amb tota la gent del Baix Llobregat, a la V.


I us haig de dir que avui m'he fet un fart de plorar. 

Discretament, fins que no he arribat a casa. He tingut els ulls humits i la pell de gallina al llarg del trajecte de la marxa indepe, veient tota la gent que ens saludava des dels ponts de la carretera i, sobretot, al pas per Barcelona. Ha estat espectacular, increïble.

Després a la tarda, amb la V, veient com s'aplegava disciplinadament tota la gent i aguantava a la seva posició hores per poder construir un mosaic desbordat per tot arreu ha estat de les coses més emocionants políticament que he viscut. A les 16:00 el mosaic ja estava construït, amb totes les seves files, però hi continuava arribant gent. Al final tanta gent ja no cabíem al cos central de la Gran Via, i hem omplert desordenadament els laterals, això en un dels trams de "baixa ocupació". M'hi he trobat tantíssima gent!!! Tants bons amics i patriotes, lluitadors infatigables, que compartíem ser els més emocionats de tots els aplegats, perquè sabem des d'on venim i la solitud amb la que els independentistes havíem viscut tants onzes de setembre, un rere l'altre. Felicitat extrema.

Volia, però, en aquest post simplement de felicitat política, d'orgull de país, d'orgull de gent, d'orgull de compartir la voluntat de fer un país nou, explicar-vos una anècdota.

Un cop dins de BCN la marxa de motards independentistes, amb la marxa ja trencada pels semàfors, en un dels semàfors, que m'he aturat a peu de pas de zebra, se'ns ha acostat una senyora, enfundada amb la seva samarreta de la V i ens ha dit “jo ja tinc 80 anys, a veure què penseu fer!”. No ho he interpretat com un retret. La senyora anava amb la seva samarreta per a la tarda, i ens venia a dir, jo ja faig tot el que puc fer. Però sense ser un retret ens assenyalava una responsabilitat. Molta moto, molt tatuatge, molt wild boys, però què penseu fer? Fareu alguna cosa?

En aquella fracció de segon he estat a punt de cridar, “joder, senyora, que jo donaria la vida per Catalunya”. He pensat que no tenia perquè saber-ho, quin és el meu compromís al llarg d'aquests 30 anys de militància independentista, quina ha estat i fins a quins punts me l'he jugada, per Catalunya, amb més que evident risc per a la meva integritat física, fins i tot vida, i crec que no exagero.

Però no li he dit res. I m'he menjat els meus pensaments. Perquè hi ha una cosa que era del tot contundent de l'expressió de la senyora desconeguda: estem a punt d'entrar a l'ull de la tempesta. Ella potser li donava un sentit més primari a la seva invocació. Però jo he pensat que tenia raó. He pensat què farem, què serem capaços de fer quan entrem a l'ull de la tempesta, és a dir, quan, després que el Parlament de Catalunya aprovi la llei de consultes i el President de la Generalitat la convoqui, el govern espanyol la recorri al Tribunal Constitucional i aquest suspengui automàticament llei i convocatòria de la consulta. En aquell moment haurem entrat a l'ull de la tempesta. I serà el moment més dur que ens tocarà viure com a país, com a societat i per a tots els que estem implicats en el procés. El “què pensem fer” de la senyora esdevenia així un interrogant obert damunt meu i damunt tots i cadascun de nosaltres.

Un cop arribats al nostre tram, el 37, i ja amb el motor de la Harley silenciat i el cavallet a terra he pensat que més enllà del meu compromís vital amb Catalunya i la seva llibertat, que vaig segellar ja fa 30 anys, la resposta col·lectiva al “què pensem fer?” necessita de la resposta a una pregunta prèvia: “què pensa fer l'estat espanyol per evitar que puguem votar?”. Perquè aquesta és la clau de tot plegat. Fins on pensa arribar l'estat espanyol amb la seva deriva autoritària i antidemocràtica?

Gaudim de l'èxit de la mobilització d'avui. Sentim-nos molt orgullosos del que estem fent! I preparem-nos perquè estem a punt de ser absorbits per l'ull de la tempesta. I sortir-ne sans i estalvis dependrà del que tots i cadascun de nosaltres estiguem disposats a fer.

30 d’ag. 2014

Reprenem! Visió sobre la situació del procés

Ja hem consumit l'agost. Ja estem a les portes del setembre més important de les nostres vides.

Políticament el balanç de l'estiu no és bo. Hi ha hagut un soroll mediàtic innecessari, perfectament estalviable. El ritme del procés el marquen el President Mas i n'Oriol Junqueras a nivell polític i l'ANC i Òmnium a nivell cívic. La resta de veus, no és que sobrin, és que si no parlen per alinear-se amb el que diuen el President i en Junqueras, només generen soroll. I aquest estiu hem tingut massa soroll. Un soroll, cal dir, intranscendent, perquè el President va deixar perfectament clar en la seva última compareixença quina era la situació i quins eren els objectius. Anem a per totes el 9 de Novembre (obro aquí un parèntesi per avisar ja des d'ara que, per a mi, anar a per totes el 9 de Novembre no vol dir en cap cas un “anem a immolar-nos el 9 de Novembre”, més endavant abordaré el tema).

Sense cap mena de dubte la fita més important d'aquest setembre serà l'Onze, i la convocatòria de “Ara és l'hora”, que unifica els esforços de l'ANC i d'Òmnium. La convocatòria és molt ambiciosa: una V amb vèrtex a Glòries i que arribi per la Diagonal fins zona Universitària i per la Gran Via pràcticament fins l'Hospitalet. És un repte acollonant. Però estic segur el superarem amb escreix. No tinc cap dubte que aquest Onze hi tornarà a haver una mobilització massiva del poble de Catalunya, realment espectacular, que visualitzarà als ulls del món la nostra determinació per votar el nostre futur. Totes les colles castelleres del país hi participaran. I s'apel·larà directament als líders internacionals per intentar sensibilitzar-los davant l'atzucac al que ens condemna l'autoritarisme de l'estat espanyol, per tal que puguin actuar de facilitadors d'una sortida democràtica al nostre procés.

Omplirem la V, i ho farem cívicament, pacíficament, exemplarment. Omplirem els carrers de Barcelona de compromís i d'il·lusió. No fallarem. No podem fallar. Si una cosa hem après des que el setembre del 2012 es va iniciar el procés és que els protagonistes som la gent, som tots i cadascun de nosaltres. I que si cap de nosaltres no falla, el procés seguirà endavant i serà capaç de superar les moltíssimes dificultats a què ha de fer front.


Després de l'Onze, certeses i incerteses
L'Onze ha de situar a tot el món la nostra determinació per decidir el nostre futur, però també situarà inequívocament la nostra voluntat d'esdevenir un nou estat, de ser independents i d'arribar-hi votant, és a dir, democràticament.

Per això s'aprovarà una llei de consultes, que és la que ens ha de permetre disposar d'un marc legal propi perquè el poble de Catalunya pugui, democràticament, amb total llibertat, determinar el seu futur. I es convocarà la consulta, d'acord al pacte de data i pregunta subscrit per la majoria parlamentària.

En aquest moment s'iniciarà un període de turbulències important, per al qual cal que estiguem molt i molt preparats.

En un escenari de respecte democràtic, des de la convocatòria només caldria que tothom es preocupés de fer campanya pel Sí, pel No, pel Sí-Sí o pel Sí-No. Això és el que estan fent a Escòcia.

Dissortadament l'estat espanyol respondrà antidemocràticament, i tots sabem, perquè ho han dit per activa i per passiva, avui mateix la cosa aquesta que tenen de vicepresidenta, que ho recorreran tot. Fins i tot que es plantegen recurs previ, preventiu. Una bogeria.

Què passarà després del recurs de l'estat espanyol davant el Tribunal Constitucional a la llei de consultes i a la convocatòria de la consulta i de la seva automàtica suspensió?

Aquí és on s'obre el període d'incertesa. Nosaltres no ens quedarem amb els braços creuats. Des de la part catalana, assistits per la legitimitat que confereix la majoria parlamentària i la majoria social, es buscaran totes les vies possibles per poder celebrar la consulta, tal i com està acordat, el 9 de Novembre.

Faig plena confiança als partits que van estar en l'acord de la data i la pregunta, i a totes les organitzacions cíviques, per gestionar aquest període d'incerteses i de turbulències, que hi serà, que ningú pot fer veure que no hi serà.

La meva actitud és molt clara: estaré d'acord amb el que diguin i facin. I ja des d'ara em poso a la total disposició.

Dues "exigències" davant les turbulències
Des de la meva modèstia de militant anònim, només exigeixo dues coses:
- mantenir la unitat. La unitat és el que ens ha donat força, legitimació i majoria per arribar on hem arribat, que és més lluny que mai des del 1714. Preservar aquesta unitat ha de ser l'objectiu prioritari dels partits polítics que estaven en l'acord de data i pregunta i de totes les organitzacions cíviques. Que parlin tot el que hagin de parlar i que la decisió que prenguin la prenguin des de la unitat responsable. Jo estaré amb ells, facin el que facin i diguin el que diguin, si es mantenen units, si són prou responsables de preservar el més sagrat que tenim, aquesta unitat transversal.

- no confondre el que és el mitjà amb el que és l'objectiu. Jo sóc independentista. Porto treballant per la independència des que tinc ús de raó política, i això devia ser més o menys al voltant del 1984. En aquests 30 anys de militància, en molt diverses organitzacions, he compartit sempre l'objectiu, la independència, i no he compartit sempre el mitjà per arribar-hi. Com ja he escrit en anteriors vegades, fins el lideratge de l'Àngel Colom, una bona part de l'independentisme estava ancorat en allò que se'n deia la “lluita armada” (emparant-se en allò de “res del que fem per recuperar la nostra llibertat serà pitjor del que han fet per a treure-nos-la”). Això va ser feliçment superat i ara mateix, excepte algun freaki voluntàriament o involuntàriament al servei del CNI, no hi ha ningú a Catalunya que pensi que és possible assolir cap objectiu si no és per vies democràtiques. I vies democràtiques només n'hi ha dues: o un referèndum/consulta o unes eleccions/DUI.

Balanç previ al moment de la veritat
El nostre acord de data i pregunta ens mena de manera inequívoca cap a la consulta del 9N. I hem de fer el possible i l'impossible per celebrar-la. Em consta que tothom hi està treballant -i molt bé- en aquesta direcció, sense cap fissura. I, en tot cas, el més rellevant és que qui la vulgui impedir caldrà que es retrati -i molt- davant tot el món, fins al punt de perdre qualsevol legitimitat o complicitats internacionals que el poguessin assistir.

El plantejament de consulta ens ha donat una força i una legitimitat democràtiques extraordinàries. Ha permès treballar amb una gran majoria parlamentària i social, de país, en la que hi són des dels 2/3 de parlamentaris catalans, fins les grans organitzacions cíviques i sindicals del nostre país, així com la immensa majoria d'organitzacions municipals. En aquest cas, el mitjà, la consulta, ha estat un element vertebrador de majories. I això és una fortalesa extraordinària del procés.

Com a independentista sé que la consulta és l'escenari òptim. I que l'estratègia de la consulta és la millor que mai hauríem pogut seguir, perquè ha dotat el nostre procés d'una fortalesa democràtica indestructible. La consulta ha estat i és el millor mitjà que els independentistes tenim a l'abast per assolir el nostre objectiu, la independència.

Però avui voldria que quedés molt clar que la consulta és únicament un mitjà. No ens xalem, camarades. L'objectiu és la independència. I fora molt i molt important que ningú s'equivoqués i que ningú no confongués el que és un mitjà amb el que és l'objectiu. Perquè a aquest objectiu, arribat el cas, hi podem arribar per altres mitjans. I NO PASSA RES.

L'important és conservar la unitat. I que tot el que fem ens porti a alguna banda, vaja, a la independència, i el més ràpidament possible.


La distància que hi ha entre l'èxit i tornar a la pantalla d'inici. La gestió del trencament.
Coses per a l'autoconsum ja n'hem fet moltes. Ara estem en una altra pantalla, estem en una pantalla final del procés en la que, malgrat tot el camí recorregut, la distància entre assolir l'objectiu i tornar a la pantalla d'inici és molt curta.

Per què és molt curta aquesta distància? Perquè tots sabem que en un procés com el nostre, abocat a una independència unilateral (pel tancament autoritari de l'estat espanyol), caldrà que hi hagi un moment de trencament. En un o altre moment haurem de trencar amb l'statu quo jurídico-constitucional espanyol. Però només tindrem una oportunitat de fer-ho.

Per tant en el que seguirà a la convocatòria de la consulta i de la seva impugnació, el que serà bàsic és com gestionem aquest moment de trencament.

En aquest punt torno a dir el que no em cansaré de repetir: faig plena confiança als partits que estan en l'acord de la data i la pregunta, i a les entitats representatives de la societat civil organitzada. El que ells decideixin serà el que jo defensaré. Només els hi demano això, unitat, i no confondre el que és un mitjà amb el que és l'objectiu.

Tanmateix, sí que m'atreveixo a especular amb dos requeriments sine qua non per abordar aquest moment de “trencament”:
  1. estar preparats per a totes les conseqüències que seguiran al “click”.
  2. que la manera com fem el “click” permeti la seva “validació” i/o consideració internacional ; si fem un click que no té cap impacte internacional no haurem fet cap click, sinó un simple acte d'autoconsum.
Si fem el trencament sense estar preparats per a les conseqüències que se'n derivaran i ho fem de manera que no tingui cap impacte internacional, que únicament sigui un acte d'autoconsum, l'únic que haurem fet és IMMOLAR-NOS.

Confio plenament en el MHP Mas i en n'Oriol Junqueras. Confio plenament en l'ANC i Òmnium. Confio plenament en aquest més del 75% d'organitzacions municipals que estan amb el procés.

Només els demano una cosa: unitat!

Me n'estaré moltíssim de dir com s'ha de gestionar la incertesa segura que seguirà el recurs de l'estat a la llei de consultes i a la convocatòria de la consulta. I desconfieu molt de qui  ho faci. Molt. Només em veig amb cor d'aportar la meva visió sobre com ho hem de fer (units) i quins serien els límits (estar preparats per a les conseqüències del trencament i que el trencament reuneixi els atributs que la comunitat internacional exigeix a un procés d'aquesta naturalesa, que en cap cas fem un acte d'autoconsum).


I... SEGUIM!
La setmana vinent tornarem a encartellar pel barri de Sant Ildefons, a Cornellà. La vespra de l'Onze farem la tradicional ofrena de la PB Creu de Sant Jordi al Fossar de les Moreres. L'Onze pel matí participarem a la Marxa de mòtards independentistes de Vic a Barcelona. L'Onze per la tarda estarem al Tram 37, a la Gran Via, més enllà de La Campana, amb els companys de l'ANC Cornellà de Llobregat.

I l'endemà seguirem a disposició del procés, per fer el que calgui, com calgui, i on calgui.

Ah! I pel referèndum Escocès serem a Escòcia, vivint i coneixent de primera mà aquesta convocatòria exemplarment democràtica que hauria de fer avergonyir el món que l'estat espanyol no segueixi. Tinc ganes de veure com es viu aquella setmana aquest referèndum, com es fan els actes, com es vota, com es viu el recompte i com se celebra -espero- la victòria del Sí i el naixement d'un nou estat al si de la UE, de l'estat escocès. Perquè el referèndum escocès i el seu resultat també són un esglaó important en la cadena de l'engranatge del nostre procés. De manera que ja us explicaré, ja us explicaré...


31 de jul. 2014

El crepuscle dels déus. L'hora de l'heroisme dels homes!

És dimecres dia 30 de juliol del 2014 quan començo a escriure aquest post. Fa 5 dies de la confessió de l'ex-president Pujol que des del 1980 havia mantingut uns diners provinents d'una herència en un paradís fiscal. Uns fets que han sacsejat el panorama polític i mediàtic del nostre país i, encara més, les consciències de moltíssima gent.

És molt difícil abordar aquest tema. És tan gran el personatge, ha estat tan forta la seva petjada i la seva significació en la Catalunya contemporània, la seva dimensió política i la seva influència, que una conducta sens dubte reprovable, sens dubte gens exemplar, il·lícita, com la que va confessar, és un autèntic xoc multidimensional en mig del procés. L'impacte que ha pogut causar és impossible d'analitzar aïlladament, de la munició que ha facilitat per ser atacats i de les incerteses que s'han generat en relació amb la capacitat de mobilització i d'aguantar de la majoria social.

L'amic Joan Safont, en un extraordinari article “El mirall de la mesquinesa” publicat a El Matí, es referia a la dimensió tràgica -en el sentit clàssic de la paraula- de la figura del Pujol post-confessió. A mi tot el que ha passat m'ha fet venir al cap una altra imatge de connotacions mitològiques “el crepuscle dels déus”.

ACTE I El crepuscle dels déus
Amb el cop brutal de la confessió de divendres, el mateix Pujol matava el mite Pujol, perquè de sobte tota una vida dedicada a Catalunya apareixia sepultada, gairebé intranscendent, davant una conducta equivocada, reprovable, no exemplar, delictiva.

Vet aquí la tragèdia personal. El mite del Pujol resistent antifranquista, que va mobilitzar el catalanisme des de la clandestinitat per donar una esperança de futur, política, cultural, lingüística al nostre país. La tortura, els llargs anys de presó. L'home que ho tenia tot i que va fer el pas endavant de sacrificar-ho tot (família, llibertat, diners, posició social...) pels seus ideals. L'home abnegat, imbuït per un cert esperit messiànic, que és capaç de fundar el seu propi partit, a imatge i semblança seva, de convertir-lo pràcticament en un moviment. Del líder polític que aconsegueix “apartar” sense gaire soroll un altre mite descontextualitzat, Tarradellas, i guanyar les primeres eleccions de la Catalunya autònoma davant una esquerra de PSC-PSOE i PSUC que semblava clarament hegemònica. L'home que governa 23 anys i que converteix el seu govern en una obra magna de recuperació del país a tots els nivells després de la llarga nit del franquisme. 

També el líder que assenyala als seus quina és la seva feina i fins on portarà el país, i que els adverteix, en una imatge que inevitablement ens recorda Moisès, que serà un altre a qui li tocarà portar-lo més enllà. És justament també per això, perquè mai no va enganyar en on pensava que li tocava portar a ell al país, que jo no el vaig votar mai. La seva estació no era la meva, la meva sempre ha estat la independència. I que finalment es retira. I que viu amb gran lleialtat institucional les dues victòries a les urnes del seu successor, Artur Mas, i les dues derrotes als despatxos que són els dos tripartits. I que encara té esma d'explicar perquè la seva política, la que va fer durant 23 anys ja no serveix, que ell estava equivocat, i que ja només hi ha un camí, la independència.

Algú amb una trajectòria així, de dècades d'absoluta entrega i d'una obra, vista en perspectiva, colossal, irrepetible, única. Algú que per tot això s'havia situat en un nivell o espai diferent, molt diferent al de la resta de polítics... De sobte, en un gest que ara mateix no podem saber si és una immolació o un intent de fugida, d'evitar mals pitjors o de salvar no sé què ni a qui, s'autodestrueix, esclata en horari de màxima audiència i les ones de l'explosió es van propagant arreu, i sents com es trenquen vidres i esquerden parets, i com n'hi ha que agafen amb fúria la maça i s'abraonen sobre parets i murs d'allò que va ser Pujol i, en certa manera, el pujolisme.

En un moment la plaça de la cosa pública s'omple de gent que agita amb gran indignació els seus braços i clama justícia.

La majoria no clama justícia en el sentit ètic del terme, que exigeix proporcionalitat entre els fets i les conseqüències: clamen exigint la destrucció de Pujol. Hi podem veure tots aquells que mai van poder-lo derrotar a les urnes, que mai van fer res per ell ni li van reconèixer res, ans al contrari, que el van menystenir permanentment, i que en aquest menysteniment edificaven la seva derrota permanent. Molts d'aquests són els que ara més gesticulen, i no poden evitar que se'ls inundin els ulls de la ira de la venjança. Clamen justícia, però només és venjança, una ira descomunal, carronyaire.

Però també hi ha “els seus”, els qui aixequen davant la comunitat un escut protector que porta escrit amb la pròpia sang “decepció”. Com si en un nou episodi bíblic això els hagués de protegir a ells de la plaga, com es van protegir les cases dels jueus davant les plagues que Yahvé envià per aconseguir que el faraó permetés marxar el poble d'Israel. I es colpegen amb força l'escut contra el pit, però també contra la icona de Pujol. Ho fan amb força, com si això els allunyés “del mal”, els eximís de qualsevol pecat, els permetés presentar-se amb túnica blanca, immaculada, davant la comunitat.

Després hi ha els qui volen convertir-nos a tots i cadascun de nosaltres en un Pujol: l'unionisme. El d'aquí i el d'allà, s'ha llençat, amb tots els enormes altaveus mediàtics de què disposa, a convertir-nos a tots i cadascun de nosaltres, dels qui volem decidir democràticament el futur d'aquest país, en un Pujol. Han clonat argumentalment la Nació i ens han volgut convertir a tots en pujols. Per a aquesta gentussa tots som pujols i tots tenim els seus pecats, que només podem expiar amb la rendició a Espanya, abandonant tota esperança i suplicant ser marcats de nou amb la marca de l'esclau mentre gemeguem demanant perdó per haver desafiat el nostre destí i haver aspirat a la llibertat.

L'unionisme se sent fort en aquest paper. Per primer cop des que va començar el procés tota la seva coral negra eleva els càntics condemnatoris amb la mateixa partitura i música. Fins ara ens havien dit nazis, jueus, feixistes, paletos, insolidaris, genocides... però mai havien pogut acompanyar els seus insults i condemnes de cap relat basat en fets creïbles. I Pujol els hi ha donat aquest argument que estaven buscant desesperadament. Es mouen lentament, damunt les piles de cadàvers del genocidi invisible que des de fa 300 anys protagonitzen, però es mouen en una direcció, darrere la icona de l'ídol caigut, per llençar-la contra nosaltres. Creuen que el seu déu Constitución els ha atorgat aquesta oportunitat miraculosa per destruir totalment d'una tacada a la icona de la recuperació de tot el que ells durant 300 anys, generació rere generació, han estat perseguint (llengua, cultura, nació, poble, sentiment) i que aquesta destrucció es propagarà entre nosaltres, la nació clonada, per cremar-nos a tots en una gran pira que, quan s'haurà extingit, haurà extingit també el somni dels catalans.

No ens enganyem. El poble és temerós. Per això encara només se senten els laments i uns gemecs porucs, i les mirades es perden en l'horitzó del foc de la destrucció que pregona l'unionisme.

ACTE II L'hora de l'heroisme dels homes
Un silenci espès, com de matinada que s'obre pas entre la nit i una tempesta de llamps i trons, s'ha estès per tot el país poc abans de les 14:00. Sense adonar-nos-en laments i gemecs han desaparegut, mentre ens abocàvem a buscar una TV, una ràdio o una connexió a internet que ens permetés seguir la compareixença de Mas a Madrid, després de l'entrevista de dues hores i quart amb el President espanyol Mariano Rajoy.

I el president Artur Mas ha començat a parlar. I ha dit el que ja sabíem de Rajoy, que nega la consulta. Però també ha dit el que necessitàvem ratificar, que nosaltres la farem. Que el procés no és obra de Pujol, ni tan sols seva. Que el procés és la gent, és el poble. I que mentre nosaltres aguantem, el procés seguirà viu, i que mentre nosaltres hi siguem, ell també.

Artur Mas, l'home que va esdevenir líder ungit pel déu Pujol, es revela contra el seu destí, i el venç. Artur Mas, l'home que guanya contra tot pronòstic dues eleccions seguides, però les perd als despatxos davant el tripartit. L'home que quan finalment guanya i només ell pot governar, es troba un país arrassat, arruïnat, sense marge de maniobra per a res, però hi fa front amb fermesa i coratge, sense mirar a la galeria, sense renunciar a dir la veritat, sense por a prendre decisions impopulars. L'home que quan Barcelona s'omple de gent l'Onze del 2012 l'escolta i actua en conseqüència. L'home que no es posa al capdavant de res, sinó al costat de la gent. L'home que ens diu jo aniré fins on vosaltres vulgueu anar. L'home que desafia l'establishment.

Però el més important de tot: l'home que renuncia a l'antiga política dels despatxos, als antics déus, i que ens converteix a tots i cadascun de nosaltres, a la gent, en protagonistes del nostre futur, en els grans protagonistes, en els únics protagonistes.

Com escrivia fa uns dies Vicenç Partal, ara tothom només és una mà més en la llarga cadena humana que enllaça un poble de nord a sud. Fins i tot els déus, ja només eren això. I fins i tot el buit dels déus caiguts ja només és això, un metre més, una plaça, en la Via cap a la llibertat que omplim i fem realitat entre tots.

És així com Artur Mas ha estat el primer home en la nostra història que ell mateix s'ha convertit en heroi al convertir-nos a tots i cadascun de nosaltres en protagonistes del nostre futur, al fer del minúscul espai que tots i cadascun de nosaltres ocupem en la història, en el nostre país i en el procés, un espai per a l'heroisme.

I amb ell, i amb nosaltres, també tots els líders que l'acompanyen en l'acord de data i pregunta, així com els moviments cívics com l'Assemblea, Òmnium i Súmate, o el moviment municipalista de l'AMI que ja aplega més del 80% de les nostres entitats locals.

Som on som perquè així ho hem volgut. Perquè hem sigut capaços de guanyar-nos aquest espai i aquest dret. El dret a somiar, el dret a ser protagonistes del nostre futur. Això ens converteix en els nostres propis herois, perquè tot depèn de nosaltres.

No ens fallarem. Vencerem. Ara és l'hora.

18 de jul. 2014

Sistèmic antisemitisme

He escrit moltes vegades sobre Israel -i jo-. Milito activament en la causa d'Israel. Sóc membre de l'ACAI (Associació Catalana d'Amics d'Israel). Crec que d'Israel i de la lluita del poble jueu per assolir un estat propi tenim molt i molt per aprendre. M'agradaria veure reflectides en el nostre procés algunes de les virtuts que reconec en el poble d'Israel. I el que més desitjaria, com tots els israelians, és veure la pau. Que sigui possible un estat palestí al costat de l'estat d'Israel sense relació de conflicte.

Sincerament, crec que des de la creació de l'Estat d'Israel, el 1948, els únics que això ho han fet impossible han estat els palestins. Mentre el leitmotiv de la lluita palestina sigui fer desaparèixer Israel la pau no serà possible. El dia que els palestins s'estimin més construir el seu propi estat que destruir Israel haurem avançat molt. Fins aleshores Israel viu sota la permanent amenaça del fanatisme dels seus veïns. I Israel, assistit per tot el dret i la raó del món, es defensarà. I ho farà amb contundència.  Israel sap que el dia que ofereixi la més mínima feblesa, serà el seu últim dia. 

No sóc suficientment imbècil com per no reconèixer el patiment que genera aquest conflicte. Però tampoc ho sóc com per no veure l'ús pervers que es fa d'aquest patiment, i fins a quin punt és indecent la molt selectiva resposta que genera entre molta gent. Sí, molt selectiva, en la mesura que genera una reacció absolutament desproporcionada amb el patiment que generen altres conflictes. No és tant que hi hagi víctimes de primera i víctimes de segona, tercera, quarta i etcètera, és que hi ha dits que únicament saben assenyalar Israel. Que romanen silenciosos davant centenars de milers de morts, però que mobilitzen terra, mar i cel per una única víctima si és conseqüència d'alguna cosa que ha fet Israel. I els hi agradi o no, la força que mobilitza aquests recursos té un nom, i no és nova, té milers d'anys: L'ANTISEMITISME.

Dissortadament sé que no hi ha gaire espai per a la reflexió. Només hi ha espai, sembla, per a la presa de posició. I en aquest context jo ho tinc del tot clar. Sempre defensaré Israel, i ho intentaré fer sempre des de la veritat. A casa meva només hi tinc dues banderes: l'estelada i la israeliana. I estic tan disposat a servir el meu país i la seva llibertat com a Israel i el seu dret a existir. I sí, ja sé que pel camí queden moltes coses i, sobretot, massa patiment.

Per acabar, només un exemple del paroxisme que estem vivint aquests dies, però que és el mateix que es repeteix cada cop que el conflicte s'aguditza:

- un personatge hispànic molt popular, actor, d'aquests amb fama de compromès, i que sempre està a primera línia en tots els fregaos del tema Palestina (per antisemitisme, li agradi o no, ho vulgui reconèixer o no) fa aquest tuit:  "Otra banda d malnacidos, hijos del más infecto país sobre la tierra, disfrutando d una agradable noche de asesinatos" I adjunta una fotografia nocturna d'un grup de gent damunt un turó que es diu estan "contemplant" els bombardejos d'aquests dies. Per al famós tuitaire el más infecto país sobre la tierra és Israel, i la banda de hijos malnacidos, serien israelians contemplant bombardejos sobre Palestina. Doncs bé, resulta que eren palestins de la zona d'Hebron contemplant el llançament de míssils sobre Israel. Per a aquest tipus de personal les coses només tenen sentit si se'n pot fer una lectura criminalitzadora d'Israel. Si així com per les xarxes corre de tot, la notícia i la fotografia haguessin arribat a l'autor del tuit indicant que eren palestins, ni hauria fet el tuit, ni els hauria insultat ni hauria criminalitzat. No hagués fet res. Odi selectiu. L'antisemitisme de les mil cares.

El post d'avui s'acaba aquí. Israel també és la meva causa. I milito i militaré activament en la seva defensa.

Us deixo amb un article molt recent, escrit aquests dies, per Alberto Moyano a El Diario Vasco: "Sistémico antisemitismo". M'hi veig reflectit 100%. Com és el que m'hauria agradat escriure a mi si en sabés prou, no tinc res més a afegir. És un enorme article, extraordinari!





Por supuesto, no toda crítica a Israel incurre en el antisemitismo. Pero al igual que hay una ‘casta política’, existe otra ‘casta moral’, que opera en función de criterios estrictamente ideológicos, con una ética a la carta, que aparece y desaparece para desatar la indignación a conveniencia.

De menor a mayor, sorprende la frivolidad de quienes sostienen que el conflicto vasco es muy complejo, tanto que desde fuera no se entiende, y que en cualquier caso, hay que escuchar a todas las partes, para a continuación despachar el conflicto de Oriente Medio en tandas de 140 caracteres enlazadas a espeluznantes imágenes, tantas veces, rescatadas del archivo.

No existe territorio más ocupado que el cuerpo de una mujer palestina, ni franja más estrecha que el espíritu femenino cercenado por la imposición violenta de las supersticiones de Alá y los seguidores de Mahoma. De la situación de los homosexuales, mejor ni hablamos. Eso es antisemitismo, en su forma más curiosa cuando se da entre los mejores progresistas.

También causa perplejidad la laxitud moral aplicada a los recientes acontecimientos registrados en Ucrania, en donde puestos a elegir entre la UE y Moscú, la ‘casta ética’ no dudó en alinearse con Putin, el mismo que dejó Chechenia convertida en un erial sin que nadie mencionara que los rusos estaban haciendo con este pueblo caucásico lo mismo que los nazis hicieron con los soviéticos. Por agravio comparativo, eso es antisemitismo.

Como también lo es olvidar que Israel es el único estado del mundo a cuya existencia han jurado poner fin la variopinta fauna de sátrapas que ha florecido por la zona desde 1947 y aún antes. No hay dirigente árabe que, en caso de apuro, no haya arremetido contra Israel, el enemigo común, antes de emprenderla contra su propio pueblo en unos términos bélicos a los que jamás ha recurrido este país. Masacre sin cuento en Libia, gaseamiento de kurdos en Irak,   30.000 muertos y 300.000 desplazados en Siria, un país que sólo preocupa en lo que se refiere al estatus de los Altos del Golán.  Por supuesto, ninguna mención a Hitler. Eso es antisemitismo.

Todo el mundo sabe que Ariel Sharon fue el general que permitió las matanzas de Sabra y Chatila. Ya son menos  los que están al tanto de que los ejecutores fueron las milicias libanesas de cristianos maronitas, a los que jamás se comparó, ni equiparó con el III Reich. Del nombre del responsable directo de la masacre, mejor ni hablamos. En aquel caso, al Ejército israelí le cabe el dudoso honor de haberse comportado con la misma pasividad con la que años después las fuerzas holandesas encargadas de proteger Srebrenica contenmplaron la matanza de bosnios. No obstante, Sharon lució en el imaginario popular un bigotito hitleriano; a nadie se le ocurrió comparar a los holandeses con Hitler. Otra vez por agravio comparativo, esa fascinación es antisemitismo.

Cuando interesadamente se silencia que el Muro que divide de forma sangrante Cisjordania se construyó con los materiales vendidos por empresarios palestinos y que desde su construcción los atentados suicidas contra civiles israelís han pasado de uno a la semana a uno al año es antisemitismo, más aún a la luz de las tragaderas de los ciudadanos occidentales a la hora de aceptar toda clase de recortes en materia de derechos civiles y de sacrificar su libertad individual en el altar de la seguridad, todo a raíz de un magno atentado perpetrado hace tres lustros.

Cuando se vinculan las actuaciones del Ejército israelí al aprendizaje recibido a manos de las SS se soslaya que más bien fueron los palestinos los alumnos aventajados: ya en los años cuarenta, fue el muftí de Jerusalén, al-Husayni, instalado en Berlín, quien rogó, suplicó e imploró a Himmler que instalara cámaras de gas en Palestina para la eliminación masiva de judíos o, en su defecto, exterminara ‘in situ’ a los 400.000 judíos alemanes que Berlín pensaba deportar. En esta última aspiración, sus plegarias fueron atendidas y los 400.000 judíos alemanes, reducidos a cenizas. No obstante, jamás verás vinculadas las palabras ‘nazi’ y ‘palestino’.

Antisemitismo es obviar que Israel se desanexionó Gaza a cambio de nada, tan sólo de la promesa de no agresión y que ni tan siquiera eso fue capaz de cumplir la autoridad palestina sobre el terreno, es decir, los iluminados de Hamas.  Ningún país árabe quiso saber nada de los palestinos, que Egipto siempre ha rechazado hacerse cargo de Gaza y que si la franja es «la mayor cárcel al aire libre del mundo», lo es porque el encargado de mantener cerrada una de sus puertas es El Cairo, con Sadat y sin Sadat, con Mubarak y sin Mubarak. 30.000 palestinos cruzan a diarios los dos pasos fronterizos de Gaza para ir a trabajar a Israel, un drama fácilmente evitable si Egipto se ocupara de abrir su muro y proporcionarles empleo.

Antisemitismo es exhibir la división al 50% del territorio del antiguo Mandato Británico de Palestina aprobado por las Naciones Unidas, silenciando que Israel aceptó su parte, mientras que los palestinos no, azuzados por los países árabes, que prometieron echar  a los judíos al mar. El estado de Israel se proclamó el 14 de mayo de 1948. El 15 de mayo cinco países árabes le declararon la guerra y trataron de invadirlo.  Desde entonces, no ha conocido un respiro.

Dicho todo lo cual, ojalá Israel se salga cuanto antes de la espiral de violencia, iniciada una vez más por los extremistas islámicos, y encuentre un interlocutor desprovisto de impulsos liberticidas con el que firmar un paz duradera. Pero convengamos en que será difícil mientras  al otro lado de la mesa se siente, por un lado, unos que han sentido el pavor del vértigo a la paz cada vez que la han acariciado, la mitad de ellos, corrompidos hastaz el tuétano, y por otro, alguien que se niega a reconocer tu existencia y, simultáneamente, jura destruirte.

10 de jul. 2014

Contra el Soviet antisemita que controla els serveis informatius de TV3

Senyors, senyores, Catalunya deu ser l'únic país del món mundial on els serveis informatius de la seva televisió pública són l'autèntica oposició al Govern democràtic escollit per tots els ciutadans.

Fa molt temps que assisteixo estupefacte a la degradació dels serveis informatius de TV3, que s'han convertit en un autèntic SOVIET que aprofita tots els minuts que incomprensiblement els hi cedeix el Govern democràtic per a combatre'l i per convertir els Telenotícies en infumables pamflets antisistema i antioccidentals.

Tenim, d'entrada, la corresponsalia l'Orient Mitjà, en mans d'un fanàtic com l'Albert Elfa, antisemita militant, que converteix totes les seves cròniques en basura antiisraeliana i proislamista. És INADMISSIBLE. És tan bèstia que esgotaríem les paraules del diccionari per definir o intentar explicar la vergonya democràtica que representa per a Catalunya que la seva televisió pública esdevingui un pamflet pijtor que Al Jazeera a l'hora de tractar les notícies d'Israel.

Després tenim tot el tractament que fa del Govern democràtic de Catalunya. Els serveis informatius de TV3 són una maquinària engreixada per combatre el Govern legítim. No informen, fan política. No expliquen, combaten el Govern democràtic. Estem davant un cas únic entre els països democràtics. No existeix cap precedent que amb els diners de tots uns senyoritos es dediquin impunement a combatre políticament el Govern de tots, el Govern democràticament escollit. Això passa amb tot, amb tots els temes, qualsevol que sigui.

Avui, però, hem arribat al deliri en aquesta demència antidemocràtica, antisistema i antiperiodística dels serveis informatius de TV3

Fixeu-vos. Avui migdia hi havia dues notícies relatives al sistema educatiu i universitari.

Una de les notícies era un extraordinari treball fet per l'Agència per a la Qualitat del Sistema Universitari de Catalunya (AQU Catalunya) amb la col·laboració de tots els Consells Socials de les universitats catalanes. Han analitzat totes les característiques de la inserció laboral de graduats i doctors de totes les universitats catalanes, i ho han fet a partir d'una macroenquesta a 20.000 titulats. Sí, 20.000, vint-mil.

L'altra de les notícies era una càpsula sobre un nou informe PISA (estan sortint informes PISA sota les pedres), feta a partir d'una enquesta a 1.000 estudiants de tot l'estat espanyol. Sí, només 1.000, mil, i per a tot l'estat. A nivell de Catalunya no hi havia dades, i en el millor dels casos la mostra podria haver arribat als 200 enquestats.

Quina ha estat la informació que més jerarquia i minuts ha merescut per als serveis informatius de TV3???? BINGOOOO! La notícia PISA, amb les seves lamentables 1.000 enquestes ha passat pel davant i ha merescut el doble de temps que la notícia AQU amb les seves 20.000 enquestes.

Per què? Perquè la notícia PISA permetia la criminalització del nostre sistema educatiu, a partir d'uns resultats obtinguts amb una mostra ridícula, sense cap representativitat.

Però, per què més? Molt fàcil, perquè l'estudi sobre els graduats universitaris i la seva inserció laboral oferia dades molt positives (en l'actual context). I per al Soviet del serveis informatius de TV3, és inadmissible ser objectius en la seva crònica informativa i donar informacions que eventualment poguessin considerar-se positives, o, si més no, donar informacions que no puguin ser utilitzades contra el Govern.

Per a aquest sòviet és inadmissible que les dades d'inserció laboral siguin positives. De la mateixa manera que és inadmissible que els graduats valorin bé la seva formació. Això no s'ha d'informar, i no s'ha informat.

En canvi, i amb la meitat del temps que ha tingut l'informe PISA fet a 1.000 estudiants, i no a 20.000, el soviet dels serveis informatius de TV sí que ha tingut temps d'emfatitzar les dades que reflectien, també entre universitaris, la crueltat de la crisi, com ha estat l'increment de la precarietat o de les retribucions més baixes, més en la frontera del mileurisme.

Per al Soviet de TV3 allò important no ha estat que el 85% dels graduats universitaris treballa, i que el 80% ho fa en tasques pròpies de la seva formació, o que el sou mitjà que tenen aquests graduats és de 1.900€ EN L'INICI DE LA SEVA CARRERA PROFESSIONAL!!!. Quià!!! Això seria una noti positiva. Per al Soviet de TV3 la notícia és que els mileuristes universitaris hagin crescut 10 punts en relació a l'abans de la crisi, per més que continuïn essent el percentatge més petit de tots en relació al conjunt de graduats.

No tinc cap dubte que si el microscòpic informe PISA hagués llençat alguna info positiva sobre la formació de la nostra canalla, la notícia hagués passat a la cua. No tinc cap dubte que si el Soviet dels informatius hagués trobat indicadors negatius en el volum de la inserció o en la satisfacció dels graduats, la notícia de l'informe AQU hagués estat la primera i amb més minuts.

La pregunta que ens hem de fer és doble:
- com és que un Govern democràtic aguanta la vergonya d'uns serveis informatius de la televisió pública que s'han convertit en un autèntic opositor a Govern, institucions, valors, etc. Sense fer-hi res...
- com és que els espectadors encara toleren aquesta presa de pèl, aquest insult permanent.

Necessitem, volem i treballem per uns serveis informatius de la nostra televisió pública que estiguin d'acord als valors del Govern i el Parlament democràticament escollits, de tots nosaltres, i no contra tots nosaltres.

No volem ni necessitem per a res uns serveis informatius que fan el que volen, que desinformen i que converteixen l'espai que els hi cedim en propaganda antisemita, antisistema, antioccidental i antigovernamental.

Volem i necessitem objectivitat, professionalitat i credibilitat.