2 d’abr. 2022

Lo que va de la Superilla del Poblenou al delirio del túnel de Glòries: la destrucción de una ciudad, Barcelona, a manos de Colau y sus casorranes

 Como duele ese momento, este ahora, en el que te parece estar viviendo lo mismo que casi ocho años atrás ya vivistes… y que, a pesar de intertarlo de todas las maneras, no pudimos parar. “Otra vez lo mismo”, te dices, horrorizado, impotente, escandalizado.

Pero ahí está, ese tuit de esta personaje que en otro momento no hubiera pasado de patética, pero que ahora, como hace casi ocho años, hace y deshace en Barcelona, exhibiéndose con toda su miseria humana, incompetencia y esa prepotencia despótica cargada de odio hacia sus vecinos, hacia toda esa inmensa mayoría de vecinos que no forman parte de su secta política.

Sí, estoy hablando de este nuevo tuit de Silvia Casorran, peso pesado y pesadísima del aparato de los Comuns en Barcelona. Estoy hablando de este nuevo tuit con el que intentaba salir al paso de todas las masivas críticas que había levantado la gestión y ordenación de la puesta en marcha del túnel en la plaça de les Glòries, en la entrada a la ciudad, desde el Besós, por la Gran Vía.

El túnel de Glòries fue concebido en su inicio como una obra que permitiría dar fluidez a la entrada y salida de vehículos, a la par que reordenaría ese infortunado espacio urbano.

Pero después de casi siete años de mandato de Colau y su secta en Comú, entre los que se encuentra Silvia Casorrán, todo el proyecto solamente habrá servido para que Barcelona sea la única ciudad en el mundo en la que la construcción y puesta en marcha de un túnel únicamente sirva para provocar un monumental y permanente colapso de salida y de entrada. En todo el mundo la construcción de túneles tiene por objeto hacer más segura y fluida la movilidad que asume. En todo el mundo… excepto en Barcelona, excepto en esta demencial Barcelona de Ada Colau y de personajes tan patéticos como esta Silvia Casorran.

Al conocerse lo que quiere hacer el ayuntamiento Colau, la reacción ciudadana y de todos los que mínimamente saben de qué va esto de la movilidad, ha sido de escandalizarse, por las tremendas i innecesarias, absolutamente evitables, afectaciones, graves afectaciones, que se generarán. Nadie ha entendido nada de lo que va a hacer el ayuntamiento. Y todo el mundo se ha llevado las manos a la cabeza.

Es en este momento que ha intervenido Silvia Casorrán, para explicar a esta humanidad tan ignorante que somos los vecinos de Barcelona, el sentido de las cosas. 


 

Los túneles y la ordenación de la movilidad por todo el espacio se han hecho así, se han hecho como se han hecho porque es así como ellos quieren que sea. Y sí, claro que lo que han hecho provocará un colapso monumental de entrada y de salida de Barcelona, y claro que congestionará y sumirá en el caos todas las calles donde viven los vecinos de la periferia de una plaza en la que no vive nadie. ¡Pues claro que eso va a pasar! Y va a pasar porque es lo que ellos quieren que pase.

Y nuestra Silvia Casorrán nos lo explica muy claramente: todo está provocado para colapsar al máximo porque eso provocará un cambio de movilidad. Si la gente se pasa horas y horas para entrar y salir de la ciudad, de una ciudad permanentemente colapsada, dejarán sus coches, furgonetas, camiones… y se moverán en bici.

Estamos en abril 2022, pero a los vecinos del Poblenou nos parece volver a ese septiembre del 2016 cuando, sin previo aviso, Colau y su tropa sectaria, con nuestra Silvia y su Patrick en primera fila, perpetraron esa barbaridad de la Superilla del Poblenou.

La mayoría de vecinos, la inmensa mayoría de vecinos, nos quedamos estupefactos con lo que nos estaban imponiendo, con lo que estaban perpetrando y con todas las brutales afectaciones que estaban generando. Y nos movilizamos, y avisamos que lo que estaban haciendo había colapsado la mayoría de calles del barrio.

Hoy Silvia Casorran nos dice que las retenciones que todas las afectaciones que generarán son deliberadas. Es en lo único que han evolucionado, su prepotencia y soberbia ya les lleva a no ocultar sus intenciones, que son las de provocar colapso. Aquel otoño del 2016 lo que nos decían era que el tránsito “se evaporaría”, con la Superilla y sus cortes sin sentido de calles, con ese complicar al extremo la vida a los que van en coche, furgoneta, camión… lo que se provocaría es que desistiesen de su maldad, y abandonasen sus vehículos. Hoy hablan de provocar cambios en la movilidad.

Pero, fíjate qué cosas… el tránsito no se evaporó, y lo único que pasó es que la superilla congestionó todas las calles a su alrededor, y, así, se incrementó la contaminación en todo el barrio.

Lo denunciamos el 2016. Y a finales del 2018 ya presentamos todos los datos de un estudio que demostraba que la Superilla del Poblenou había incrementado la contaminación en el barrio.

Esa era la realidad: el tránsito no se evaporaba, porque quienes son usuarios de vehículos privados, furgonetas o camiones en días laborables no lo hacen por ser unos malvados, sinó por necesidad. Y sí, se les ha complicado mucho la vida: desde el 2016 todo lo que está haciendo Colau y este personal como la Casorrán es hacer cosas sin ningún otro sentido que no sea el de complicar la vida a la gente, el de joder a la gente.

Y ahora, en Glòries, lo mismo. Ni una sola medida inteligente, ni una sola política de mejora del transporte público urbano y metropolitano. Nada de nada. Por su cabeza y por su ordeno y mando únicamente medidas para joder a la gente.

Es demencial, absolutamente demencial, que los túneles de Glòries únicamente acaben sirviendo para colapsar la entrada y la salida de la ciudad y para sumir en una congestión permanente todas las calles vecinales perimetrales de Glòries, donde viven los vecinos.

El resultado está cantado: incremento de colapso y congestión y incremento de la contaminación. Ni con la superilla del poblenou se evaporó nada, ni con el colapso que provocarán en Glòries se provocarán “canvis modals”.

Este mes de mayo hará 7 años de gobierno municipal de la más atroz secta política jamás conocida, Barcelona en Comú, bajo el mando de la lideresa Ada Colau, que fue la elegida por el Régimen del 78 para combatir el independentismo en Barcelona y, ya puestos, si por el mismo precio también se dedicaba a hundir la ciudad, pues bingo.

Y así estamos.

Todos los proyectos que ahora mismo Colau y su secta en Comú tienen en marcha en Barcelona, para este próximo último año de su segundo mandato, todos, absolutamente todos, están planteados únicamente para joder lo máximo posible al máximo posible de gente. No hay ni una sola medida, ni un solo proyecto, que aporte nada, que ayude en nada, que facilite la vida de los vecinos y trabajadores de Barcelona en nada.

El tranvía no se conectará nunca, pero si finalmente se conectase, no sería antes de 10 años. El tranvía por la Diagonal, en contra de lo que votamos los vecinos, únicamente se está impulsando para cortar la Diagonal, para inhabilitar la Diagonal como esa extraordinaria vía urbana que cruzaba la ciudad. Hace muchos años que la ciudad podría tener una red de bus eléctrico excepcional, una red de movilidad absolutamente eficaz y sostenible. Pero no. No se ha hecho nada, y ahora se ponen en lo del tranvía únicamente para tener cortada, fuera de circulación, inutilizada, desertizada, la Diagonal

Todo el rollo de la Superilla de l’Eixample también está únicamente planteado para complicar lo máximo posible la circulación por el centro de la ciudad. Se han negado a hacer ningún estudio previo ni ninguna evaluación de impacto, porque saben que generará mucha más contaminación i caos en la ciudad. Pero es lo que quieren, complicar la vida al máximo a la gente.

Igual con la Vía Laietana y esta barbaridad de cortar la comunicación mar/montaña de la ciudad. Ningún beneficio para nadie. Únicamente está pensada para joder al máximo de gente posible lo máximo posible.

Y así en infinidad de actuaciones, como esta barbaridad que han hecho en la calle Villarroel de poner un carril bus que ocupa dos carriles de tránsito, dejando un único carril de circulación para vehículos, furgonetas, camiones. Por qué lo hacen? Pues únicamente porque doblando el carril bus y dejando un único carril de circulación así por la noche los vecinos no podrán aparcar los coches, como hasta ahora.

Lo dicho. Ni una sola política, ni un solo proyecto, ni una sola medida pensada para mejorar las cosas. Todo, absolutamente todo, únicamente planteado para joder al máximo de gente lo máximo posible. Sí, lo vimos aquel otoño del 2016 en el Poblenou. Y nos organizamos para combatir la barbarie autoritaria de Colau y su tropa de casorranes y de subvencionados. Y plantamos cara. Pero no pudimos contra el ayuntamiento más despótico de la historia de Barcelona. Y ahora, quizás porque intuyen su ocaso, están extendiendo esa tan suya barbarie destructiva por toda la ciudad a un ritmo infernal.

Hoy, como hace 7 años, los que amamos esta ciudad, su vida y su gente, estamos horrorizados con lo que está pasando. Pero hace 7 años como mínimo fuimos muchos los vecinos que, sin conocernos, nos unimos, nos pusimos a trabajar para intentar evitar lo que estaba pasando, plantamos cara. Ahora, con toda la ciudad amenazada, no estamos plantando cara, no estamos luchando por nuestra ciudad como deberíamos. Pero vaya, no desespero ni me cruzo de brazos. Por Barcelona, por la ciudad que amamos, por todos nosotros, vecinos, trabajadores, Barcelonalovers…no dejemos que ni colau ni sus casorranes nos roben el futuro.  

24 de març 2022

Sobre el català a l’escola: el que va de bons pactes atesa la situació a viure i argumentar des de la figuera i la ignorància demagògica

Aquests dies estem tenint molta polèmica sobre l’impacte de la sentència del TSJC, en desenvolupament d’una sentència del TS, sobre la presència del castellà a l’ensenyament escolar a Catalunya, al model escolar de Catalunya, basat en la immersió lingüística.

Davant les sentències judicials, davant la judicialització del tema, avui hi ha hagut un acord d’ERC, Junts, PSC i Comuns per intentar blindar la immersió en un context polític i judicial molt determinat la injerència del qual es vol evitar.

Després de l’acord s’han produït tota una sèrie de reaccions criminalitzant-lo i acusant-lo d’anar en contra del català a l’escola. S’ha titllat de retrocés del català, de dinamitar el model d’immersió lingüística i no sé quantes barbaritats més.

Hi ha un cert fanatisme lingüístic, absolutament mancat de fonament ni de cap anàlisi mínimament coherent amb la nostra realitat, que fa fredar, que esgarrifa, per delirant, per suïcida.

Pensar que podem tenir un model escolar com si fóssim un país independent és un autèntic deliri. No, no ho som, i per això no ho podem fer, i per això lluitem per ser independents. Mentre no ho aconseguim, mentre no som independents, les coses són com són. I les coses són com són d’un país ocupat, sotmès a la legislació espanyola i, sobretot, a l’arbitrarietat judicial de l’estat espanyol. Aquest és el marc en el que ens hem de moure, que no és el marc en el que ens agradaria moure’ns.

I ignorar això és una xaladura.

Diu la notícia de vilaweb:

“Tots quatre grups parlamentaris han presentat una proposició per a modificar l’article 21 de la llei de política lingüística, que diu que el català s’ha d’utilitzar normalment com a llengua vehicular en l’ensenyament. La modificació consisteix a reconèixer que el castellà també pot ser usat com a llengua d’ensenyament fora de l’assignatura de llengua castellana i que ha de tenir-hi una presència garantida, sense parlar de percentatges.”

La notícia també afegeix:

L’article 21.1 d’aquesta llei deia: “El català s’ha d’utilitzar normalment com a llengua vehicular i d’aprenentatge en l’ensenyament no universitari.” I ara passarà a dir: “El català, com a llengua pròpia de Catalunya, és la llengua normalment emprada com a llengua vehicular i d’aprenentatge del sistema educatiu. També és emprat el castellà en els termes que fixin els projectes lingüístics de cada centre, d’acord amb els criteris que s’estableixen a l’apartat 3.”

Les crítiques a l’acord han estat molt sorolloses a les xarxes. Com si l’acord es carregués la immersió. Com si l’acord establís com a vehicular el castellà.

Si aquest hagués estat un acord entre quatre forces polítiques en un país independent, aquestes crítiques podrien haver tingut sentit. Però no en tenen, no tenen cap sentit, perquè són unes crítiques que ignoren del tot la situació del país, que fan veure que les nostres polítiques no estan sotmeses a cap control estatal ni judicial. I això és fals. I com que això és fals, ignorar el que és fals és fer trampa, és fer-nos trampes al solitari.

La immersió lingüística segueix vigent i l’acord la reforça, dintre del que es pot reforçar. Hi ha qui diu que l’acord introdueix el castellà com a llengua vehicular a l’ensenyament. I això, un cop més, és absolutament fals. Que el castellà és llengua vehicular a l’ensenyament, digui el que digui el nostre estatut, les nostres lleis escolars o les nostres lleis lingüístiques és una realitat indiscutible, jurídicament indiscutible, des del 2010, des de la sentència del Tribunal Constitucional a l’Estatut d’Autonomia de Catalunya. En aquella del TC a l’Estatut es va mantenir el català “com a llengua vehicular de l’ensenyament” en el benentès que s’entenia que el castellà també ho era, per ser llengua cooficial.

És a dir, que des del 2010 català i castellà, com a llengües oficials a Catalunya, són llengües vehiculars de l’ensenyament.

Estem al 2022. Fa 12 anys que el castellà és llengua vehicular a l’ensenyament a Catalunya. I encara més, el castellà és llengua d’aprenentatge i objectiu escolar a assolir des del primer minut de la immersió lingüística.

Si volem que les coses siguin diferents, només la independència pot fer-les diferents.

Escandalitzar-se ara per una situació que fa 12 anys és vigent em sembla d’una frivolitat inadmissible.

Les sentències del 25% desenvolupen la sentència del TC. I en contra del que els seus detractors diuen, aquest acord entre ERC, Junts, PSC i Comuns el que fa és limitar la intervenció judicial a les nostres escoles, desjudicialitzar-les. I això sempre és bo. I per això aplaudeixo aquest acord.

La immersió sempre ha tingut com a objectiu estendre el coneixement del català com a llengua pròpia de Catalunya, però també el d’assegurar el coneixement del castellà. Qui digui que això no era així menteix. I és bo que sigui així. És bo que tinguem un model escolar en el que el català sigui la llengua eix al voltant de la qual gira tot l’aprenentatge, però que també assegura el coneixement del castellà i de terceres llengües.

L’acord no trasllada cap responsabilitat als centres ni als seus responsables, tot el contrari, els allibera davant la pressió judicial espanyola. I ho fa de manera molt intel·ligent, derivant el model a la realitat de cada centre. L’acord parteix de la base que “el català, com a llengua pròpia de Catalunya, és la llengua normalment emprada com a llengua vehicular i d’aprenentatge del sistema educatiu”. I l’ensenyament de les llengües oficials i en llengües oficials tindrà “garantida una presència adequada en els currículums i en els projectes educatius de centre per tal d’assolir el domini oral i escrit del català i del castellà al final de l’ensenyament obligatori”.

Es garanteix el català com a llengua vehicular central de l’ensenyament, i, com sempre ha estat, des de l’inici de la immersió, la presència del castellà, el seu ensenyament i aprenentatge segueix sent objectiu del model escolar de Catalunya, i, per alliberar els centres de la pressió judicial, el seu ús s’estableix d’acord a la realitat sociolingüística de cada centre.

Flipo que això es pugui criticar.

Flipo que es pugui criticar d’aquest acord coses que formen part del model català des del seu inici

Flipo que es faci foc del paper de la llengua castellana, quan des del 2010 està establerta, pel Tribunal Constitucional, com a llengua vehicular a l’ensenyament a Catalunya.

És evident que m’agradaria poder definir i executar el model d’escola catalana per al meu país amb plena llibertat, com a país independent. És per això que lluito. És per això que porto lluitant des del 1984.

Però no ho som. Seguiré lluitant per la independència. Però no ho faré intoxicant sobre com són les coses. Em sembla lamentable criticar un acord que assegura els màxims per a la nostra llengua, per al català, a la nostra escola, des d’un ampli consens, i superant l’assetjament judicial del que el nostre model és víctima.

Flipo aquests discursets sobre com hauria de ser la nostra escola com si fóssim un país independent, i no el país sotmès que som.

El model de la immersió lingüística ha funcionat, i molt. I aquest acord és un gran pas perquè segueixi funcionant. El nostre país ha viscut i tingut l’impacte d’extraordinaris moviments migratoris, i la nostra escola els ha sabut gestionar. I el model ha assegurat que al final del cicle formatiu tots els alumnes que han passat per la nostra escola, dominen el català, l’entenen, el parlen i el llegeixen. Aquest acord garanteix que això segueixi sent així i, encara més, facilita més eines per millorar l’eficiència de tots els centres per assolir aquests objectius.

Aplaudeixo i dono ple suport a l’acord entre ERC, Junts, PSC i Comuns. És un acord molt beneficiós per a la nostra escola i per a la nostra llengua, per al català. És un acord que gestiona prou bé treure la pressió judicial dels centres.

Això sí, és un acord que m’agradaria tingués al darrere un suport econòmic important per tal que les escoles amb més dificultats d’integració lingüística tinguessin tots els recursos que necessiten i que ara no tenen, per assolir els seus objectiu.

No, no som un país independent. Lluitem per ser-ho, però no té cap sentit que valorem les coses com si fóssim independents quan no ho som.

I sí, és així, no puc evitar-ho, no puc evitar pensar i dir que és del gènere molt gilipolles valorar i criticar aquest acord com si fóssim un estat independent, ignorant la nostra realitat.

21 de març 2022

Més sobre els errors mostrals del CEO, la rectificació del seu directors Jordi Muñoz, i també més sobre els errors polítics, analítics i estratègics

Divendres, poques hores després de publicar el meu anterior article analitzant l’enquesta ÒMNIBUS del CEO i l’error mostral que evidenciava, el mateix CEO va reconèixer l’error i va fer pública una rectificació de les dades.

Avui diumenge, després que el CEO fes pública la seva rectificació, el seu actual director, Jordi Muñoz, ha fet un FIL de tuits per explicar l’error i la seva explicació començava així: “Tot i que l’origen del problema és un error anterior a la meva arribada al CEO...”. Jordi Muñoz s’incorpora al CEO el 16 de Novembre del 2021 i el treball de camp de l’enquesta comença el 17 de novembre. És evident que era una enquesta programada per l’anterior equip, però dissenyada per l’equip tècnic d’abans i d’ara. Les funcions dels caps, responsables polítics... no són les de fer les tasques tècniques, sinó les de supervisar-les.

Qualsevol persona que hagi treballat en el terreny demoscòpic sap que l’execució de les enquestes és supervisada durant tot el seu període d’execució, per avaluar com està funcionant, dificultats que hi pugui haver, compliment dels requeriments mostrals, etc. El sr. Jordi Muñoz va entrar com a responsable del CEO el dia 16 de novembre, un dia abans d’iniciar el treball de camp de l’enquesta, el dia 17 de novembre. El treball de camp es va allargar fins el dia 17 de desembre, és a dir, durant un mes, un mes durant el qual el sr. Muñoz era el responsable del CEO. Qualsevol error en l’execució del plantejament mostral de l’enquesta amb una mínima diligència de seguiment hauria d'haver estat detectat. I no ho va ser.

Però encara més: el treball de camp de l’enquesta finalitza el 17 de desembre, i l’enquesta es fa pública el 17 de març del 2022, és a dir, 3 mesos després. Divendres, quan em vaig poder posar a analitzar l’enquesta el CEO, al dos minuts de mirar les dades ja vaig anar a analitzar la mostra de l’enquesta. I en cinc minuts havia detectat l’error mostral.

Ens està dient el sr. Muñoz que en 3 mesos no va tenir temps de supervisar els resultats de l’enquesta? Ens està dient que en 3 mesos no va ser capaç de veure l’error mostral que hi havia, i que jo, entre d’altres, vam detectar als pocs minuts de fer-se pública? Jo flipo amb aquesta reacció d’en Jordi Muñoz. Divendres el vaig defensar, pel coratge de corregir el gravíssim error mostral que tenia l’enquesta. Però que ara assenyali l’equip anterior quan ell ha tingut quatre mesos per supervisar primer l’enquesta i el seu desenvolupament i després els seus resultats, em sembla indecent.

En dret hi ha una cosa que se li diu la “culpa in vigilando”, que és un llatinisme que assenyala la responsabilitat que es genera quan hom té l’obligació de vigilar una cosa, i per no fer-ho bé, es genera un problema. Si no has supervisat bé el desenvolupament d’una feina, ni els seus resultats, i n’ets el responsable.

Que jo, entre d’altres, veiéssim l’error només mirar l’enquesta, i el sr. Muñoz no ho veiés ni durant el mes d’execució de l’enquesta ni durant els tres mesos previs de treball amb les dades abans de ser publicades és greu. I que intenti dir que ell no hi era, és encara més greu i inadmissible. Suposant que l’equip anterior hagués comès algun error tècnic, ell n’ha estat el responsable durant el mes de treball de camp i durant els tres mesos de treball amb les dades.

Em sap molt de greu que la primera reacció de Muñoz sigui assenyalar l’equip anterior, dir que ell no hi era, quan ha tingut 4 mesos de mandat per supervisar tots els treballs i poder detectar el que tants vam detectar en unes poques hores o minuts de mirar-nos l’enquesta.

Més sobre els errors polítics, però també analítics i estratègics

En l’anterior article assenyalava també els errors polítics que ens estan conduint a que el suport a la independència estigui baixant social i políticament. I en concret assenyalava el greu error de l’estratègia d’ERC, l’evidència del fracàs de la qual ja no admet qüestionament, és ben visible amb totes les dades que tenim.

Però acabava l’article, com sempre faig, fent una crida a la unitat, a treballar per recuperar una mínima unitat i estratègia compartida, en la que hi siguem tots. Sense això, deia, no hi ha independència possible.

Avui, en aquest article, voldria continuar assenyalant altres errors que s’estan produint i que, a criteri meu, també condueixen a la minimització de l’independentisme, a allunyar qualsevol possibilitat no només de fer la independència, sinó d’estar en condicions de fer-la. I entre aquests errors voldria assenyalar algunes anàlisis d’influents analistes, d’autèntiques personalitats mediàtiques i comunicatives, implicades fins al moll de l’òs en la causa de la independència, i amb qui habitualment comparteixo, si no al 100%, gairebé, les seves opinions i diagnòstics. 

I per no generalitzar massa i per intentar no estendre’m massa, agafaré un parell d’últimes editorials d’en Vicent Partal a Vilaweb com a referència del que dic.

Sí, amb en Partal gairebé sempre hi estic d’acord i gairebé sempre aplaudeixo amb els colzes les seves editorials. Però aquest mes de març n’ha publicat un parell amb les que la meva discrepància ha estat molt gran, i que considero evidencien bona part dels errors analítics que també s’estan fent i que ens poden portar directament a la catàstrofe com a moviment i com a país.

El 8 de març en Partal deia “Efectivament, per tot això crec que l’independentisme, sobretot el que hi ha fora dels partits, ha de passar a l’oposició i ha d’enfrontar-se a aquest govern. Per recuperar-se. Per tornar a construir-se. Per tornar a guanyar respecte. Obertament i sense cap prevenció. Perquè de què serveix tenir un govern independentista si no vol fer la independència?”

En Partal fa una apel·lació directa a l'independentisme per “tornar a construir-se”. Una apel·lació que passa per trencar-ho tot i abocar-nos a una batalla sense precedents, més dura que mai, entre nosaltres, entre els qui fins ara hem estat o format part de l’independentisme.

Em costa d’entendre que Partal faci una crida directa a l’enfrontament entre independentistes, però encara em costa més d’entendre que pensi que a partir d’una fractura radical entre independentistes, pugui sortir alguna cosa positiva que ens pugui acostar a la independència, i sí, encara em costa més d’entendre que menysprei com fa, la representativitat política de l’independentisme, i de les seves propostes, de les propostes que, ens agradin o no, són les majoritàries entre l’independentisme.

Però la meva estupefacció davant l’anàlisi d’en Partal és total quan diu:”El Primer d’Octubre ha canviat la història del país i, com escrivia molt bé fa uns dies Julià de Jodar, la diferència essencial ara és entre el vençut i el perdedor. A Espanya i a Europa el treball d’aquests darrers cinc anys ens situa en una posició infinitament millor que la que teníem el 2017. I això també cal tenir-ho en compte. El problema, pràcticament, el tenim a casa i prou. Efectivament, per això mateix, sé que la independència és possible a curt termini”

O sigui, tenim un govern format per ERC, que va ser la força política independentista més votada, i Junts, que va ser la segona força política més votada, i amb el suport de la CUP, que és la tercera força política independentista amb representació política, i segons Partal la clau és que l’independentisme que està fora dels partits (és a dir, l’independentisme que no està a ERC, ni a Junts ni a la CUP), s’enfronti obertament a aquest govern que van configurar els tres partits independentistes amb representació parlamentària. No diu criticar, diu “enfrontar-se”.

Per tornar a construir l’independentisme, segons això, cal promoure’n la màxima fractura i divisió possibles, i alimentar un enfrontament obert i sense cap prevenció” entre independentistes.

És evident que jo sóc molt crític amb l’estratègia d’ERC, i així ho he explicat i raonat moltes vegades. Però també entenc que ERC ha esdevingut la formació política amb més vots dins l’independentisme, i que això, agradi o no, ha de ser respectat per la resta, entre d’altres coses perquè sense ser-hi tots no hi ha independència possible. Sí, Junts i la CUP podrien dir que no accepten ni respecten el que majoritàriament han votat els independentistes, i que converteixen lluitar contra el govern que lideri l’independentisme majoritari, el seu objectiu polític. O encara més, promoure la fractura d’ERC, Junts i la CUP, i l’aparició d’altres propostes polítiques que en nom de l’independentisme el seu objectiu principal, la seva acció política sigui enfrontar-se a la resta de l’independentisme, inclòs el majoritari.

Sincerament, no sé què en podria sortir, de tot plegat, de tot això, que no sigui entrar en un forat negre i quedar-ne atrapats en una interminable guerra caïnita entre independentistes, oberta, i sense cap prevenció ni mirament.

És un escenari que no entenc com en Vicent Partal pot defensar ens acosta a la independència.

Però encara entenc menys que en Partal pugui defensar que la independència és possible a curt termini, si la principal estratègia a la que ens crida a fer realitat és la d’obrir un enfrontament caïnita, entre nosaltres, més dur i obert que mai, un enfrontament que es generi a partir de generar la màxima divisió possible dins l’independentisme.

No crec que ningú tingui la vareta màgica per fer la independència, la recepta màgica. Podem tenir diferents visions. Però crec que fins ara tots hem estat d’acord amb una cosa: fer la independència requereix d’un procés democràtic sòlid que permeti evidenciar interna i internacionalment, que la independència és l’opció política majoritària del poble de Catalunya.

La independència de Catalunya està vinculada a la legitimitat democràtica del procés per fer-la possible, d’un procés que expressi inequívocament que la independència és el que vol el poble de Catalunya.

Des d’aquest punt de vista les eleccions del 27S del 2015 i del referèndum de l’1-O del 2017 van ser dues expressions molt clares d’aquest sentiment majoritari, en un context de legitimitat democràtica. Però no van ser suficients, perquè si ho haguessin estat ja seríem independents. És evident que vam fer moltes coses bé, però no tot ho vam fer bé, i encara més, no ho vam fer tot.

4 anys i mig després de l’1-O al meu entendre el que és clau per poder tornar a ficar-nos en una estratègia d’èxit per fer la independència, és ser conscients de tot allò que vam fer bé, per seguir-ho fent bé, i de tot allò que o no vam fer bé o no  vam fer, per, de cara al futur, fer-ho  i fer-ho bé.

I al meu entendre, 4 anys i mig després de l’1-O, no hi podem seguir apel·lant com a legitimitat democràtica com si hagués passat ahir. Ens agradi o no, cal revalidar la legitimitat democràtica del procés per la independència, que té en l’1-O un moment clau, però que per tornar a activar amb plena legitimitat democràtica necessita d’un nou momentum que ho permeti fer.

Aquest nou momentum poden ser moltes coses, des d’un nou referèndum (no diguem ja si fos un referèndum acordat o supervisat internacionalment), fins a unes eleccions plebiscitàries o unes eleccions en la que la majoria democràtica independentista i la seva proposta obtingués una majoria en vots i escons, a partir d’una proposta compartida per tots, que ho permetés evidenciar.

Sí, el 14F vam tenir el 52% dels vots emesos, comptant-nos tots, però és que no tots hi van concórrer amb un objectiu compartit de reactivar la independència i el procés de l’1-O. El 14F ERC guanya amb una proposta que d’alguna manera enterrava l’1-O, amb les seves apel·lacions estratègiques al no som prou i el procés dialogat amb l’estat. La majoria de l’independentisme va avalar aquesta estratègia d’ERC.

Què fer, així? Negar-nos entre nosaltres, no reconèixer-nos com a integrants d’una opció social i nacional que només és majoritària si hi som tots, i passar a un enfrontament obert i sense prevencions entre nosaltres?

Imaginem, segons el que apunta Partal, que Junts i CUP trenquen amb ERC i passen a enfrontar-s’hi obertament. Quina legitimitat democràtica pot tenir fer la independència si una part de l’independentisme el que fa és enfrontar-se obertament a l’independentisme majoritari? O encara més en la línia Partal, què hi guanyaríem si ERC, Junts i CUP es trenquen i uns es queden donant suport al govern i uns altres passen a l’oposició i a enfrontar-s’hi?

Diu Partal que la independència és possible a curt termini, perquè el problema bàsicament el tenim a casa, i la solució seria fomentar la màxima fractura possible dins l’independentisme. De debò, aquest raonament em té absolutament estupefacte.

Fer la independència amb tres actors polítics ja és un calvari, ara imagineu-vos fer-la amb 4 o 5 actors polítics diferents la meitat dels quals s’han constituït i estructurat a partir d’una proposta política d’enfrontament obert als altres independentistes, als que no pensen com ells.

No sé què podria sortir malament. De debò, estic estupefacte.

O sigui, ni respectar l’estratègia independentista més votada, ni els acords entre independentistes per garantir un govern que, tot i no tenir una estratègia definida per fer la independència, eviti que el país quedi en mans de l’unionisme o d’altres projectes polítics que sumin per aparcar la independència.

Imaginem que diem que ERC no és independentista, i ens aboquem a un enfrontament obert contra ERC. Quina legitimitat democràtica tindríem per fer la independència? Perquè sense ERC l’independentisme passaria, al Parlament, no seria més d’un terç de la representació democràtica del nostre país.

Jo deploro l’estratègia d’ERC, i, com ja vaig dir a l’anterior article, és una estratègia política errònia, que està col·lapsant l’independentisme. Però l’independentisme encara col·lapsaria més i sense retorn si en comptes de treballar per superar errors polítics, treballés per l’enfrontament entre nosaltres.

De debò algú es pensa que el votant d’ERC de la nit al dia passarà a votar altres formacions?

De debò algú es pensa que llençar ERC a un nou tripartit, amb els Comuns i el PSC, ens faria avançar cap a la independència???

Si la falta d’unitat i d’una estratègia compartida és el principal problema que tenim, que l’estratègia sigui abocar-nos a un enfrontament obert entre nosaltres ens abocaria al col·lapse com a moviment, a perdre tota la legitimitat democràtica i a fer impossible la independència per moltes generacions.

Les passades municipals la patètica fantasmada de les “Primàries” i el seu estupendisme ja van fer possible que, sense obtenir cap regidor ni cap representació democràtica mínimament rellevant, l’independentisme no pogués recuperar l’Ajuntament de Barcelona.

Les eleccions del 14F el vot perdut cap a PDECAT, Primàries, FNC i PNC, perquè cap va obtenir representació, va afavorir el triomf de l’estratègia d’ERC i no va solucionar ni fer res per afavorir solucionar els problemes base de l’independentisme.

ERC pot perdre vots, i també els pot perdre Junts, i també CUP, i de tot plegat alguna altra formulació política també des de l’independentisme, pot acabar obtenint representació parlamentària, però només haurà servit per fragmentar més l’independentisme. I si, segons doctrina Partal, allò que ha de caracteritzar aquestes noves formacions és que es dediquin a un enfrontament obert amb la resta de formacions independentistes, doncs què voleu que us digui, les coses estaran pitjor que mai, perquè la solució necessària als problemes que ara tenim serà més difícil que mai.

No, la independència no és possible a curt termini, com diu en Partal. Dissortadament no és així. Perquè la independència sigui possible necessitem superar tot el que fins ara l’ha feta impossible. Necessitem més unitat, i no més enfrontament. Necessitem compartir estratègia, i no que l’estratègia sigui l’enfrontament entre nosaltres.

En termes estratègics, ja sigui militars, ja sigui empresarials, ja sigui institucionals, ja sigui polítics... tot està escrit i els qui ens hi dediquem, a la planificació estratègica, ho sabem. Allò que cal és un diagnòstic encertat de la situació. I no el tenim. Allò que cal és una estratègia que posi en valor allò que hem fet bé, i que treballi per solucionar allò que no hem fet bé o que no hem fet.

A això hauríem de dedicar tots els nostres esforços. Si no hi som tots, no hi ha independència possible, perquè no hi haurà majoria que legitimi la independència. Hem fet moltes coses bé, moltíssimes, però també n’hem fet de malament i fins i tot no n’hem fet. Ser-hi tots vol dir compartir i blindar allò que hem fet bé i conjurar-nos per rectificar allò que hem fet malament. I això mai no ho podrem fer si allò que mou la nostra acció política és alimentar l’enfrontament entre nosaltres.

I acabo, insistint en una cosa: hem fet moltes, moltíssimes coses bé. Porto militant per la independència des del 1984. Molts anys d’un independentisme residual o testimonial, fagocitat sovint en lluites fratricides. Però la feina de molts va anar obrint camí, o traçant un camí correcte, que ens va permetre créixer. Fa poc més de 10 anys, el 2010, el PSC presidia una Generalitat gràcies a una ERC abocada a l’estratègia tripartidista, i al davant només hi havia una CiU que abraçava el dret a decidir però que ni de lluny es proposava com a força independentista. L’ANC va començar a caminar el 2011, però no fou fins març del 2012 que es feu la seva assemblea constituent, al Palau Sant Jordi. Aquell 2012, per l’Onze, la convocatòria de l’ANC posava un milió de persones al carrer. A finals del 2012 de les eleccions al parlament surt per primera vegada una majoria pel dret a decidir per exercir l’autodeterminació. Tres anys després, el 2015, les eleccions van donar la majoria parlamentària a l’independentisme explícit de Junts pel Sí i la CUP. I dos anys després arribàvem i fèiem l’1-O

En tot aquest trajecte, per fer-lo possible i exitós, es van fer moltes coses i la majoria es van fer molt bé, fins i tot molt i molt bé. Perquè en cinc anys es passés del testimonialisme i l’autonomisme a una majoria parlamentària i social independentista es van fer moltes coses i molt ben fetes. Cal preservar-les. Cal reconèixer-les i cal blindar-les, cal seguir fent-les bé, mai posar-les en perill. I dedicar els nostres esforços no a destruir-ho tot, inclòs el molt que es va fer bé, sinó a fer bé el que no es va fer bé o el que no es va fer i calia haver fet.

Aquest és l’únic camí. Som-hi!

 

18 de març 2022

Enquesta ÒMNIBUS 2022 del CEO: anàlisi d’uns resultats condicionats per errors mostrals, però també pels errors polítics

Ahir dijous dia 17 de març del 2022 vam tenir els resultats de l’enquesta OMNIBUS del Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat de Catalunya (CEO). L’enquesta OMNIBUS és una enquesta que tradicionalment avalua les polítiques públiques, l’acció de govern. Aquest cop, però, segurament condicionats perquè ja fa més d’un any que no s’ha fet cap Baròmetre d’Opinió Política (l’últim fou novembre 2020), l’enquesta del CEO que avalua la situació política del país, l’Omnibus ha incorporat algunes preguntes de forta càrrega política.

I són aquestes preguntes de més forta càrrega política que habitualment es plantejaven al BOP, les que han generat més impacte mediàtic, i més controvèrsia política, crítiques, etc etc etc. Bé, no ho han generat les preguntes, sinó els resultats fets públics. Segons l’enquesta Òmnibus del CEO només un 38,8% dels enquestats volen que Catalunya sigui un estat independent, mentre que el 53,3% no ho vol, no vol que Catalunya sigui un estat independent.

Aquest diferencial a favor del No a la independència en relació al Sí esdevenia el més alt que mai s’havia donat en cap enquesta del CEO, de manera que la polèmica ha estat servida en safata. A més a més, això s’esdevenia, aquests resultats s’han donat en una de les primeres enquestes gestionades pel nou equip directiu del CEO, en un organisme que ha passat d’estar en l’anterior govern, vinculat a un departament de Junts, a estar vinculat a un departament d’ERC.

És evident que en la situació en la que estem, en aquesta gestió crítica del post 1-O aquests resultats han estat un cop molt dur per a l’independentisme, alhora que alimentaven totes les posicions polítiques de l’espanyolisme. I entre l’independentisme la principal reacció ha estat la de menystenir la dada, apuntar teories conspiranoïques o carregar-se les enquestes com a eina d’investigació social.

Jo, com la majoria de vosaltres, quan vaig tenir les dades d’aquest Òmnibus del CEO, amb aquest baixíssim 38,8% de Sí a la independència i aquest 53,3% de No a la independència, em vaig quedar molt preocupat, molt impactat.

Però el que he fet és analitzar què hi ha al darrere d’aquests resultats. Era conseqüència de l’enquesta, o era un reflex d’una realitat política?

I us haig de dir que aquest resultat és conseqüència de les dues coses: d’un greu error mostral comès pel CEO, però també és resultat dels greus errors polítics que des de l’independentisme s’estan cometent.

LA DADA TAN BAIXA DE NOMÉS UN 38,8% ENQUESTATS A FAVOR DE LA INDEPENDÈNCIA ÉS CONSEQÜÈNCIA DIRECTA D’UN ERROR MOSTRAL DEL CEO, PERÒ NO NOMÉS!

Sí, em sap greu dir-ho així tan contundentment, però és així. El CEO ha comès un greu error mostral, que és el que ha portat a aquest baixíssim percentatge de suports a la independència, que hauria estat el més baix de la història recent.

En la determinació de la mostra, per assegurar-ne la seva representativitat s’estableixen “quotes” sobre diferents elements sociodemogràfics d’aquesta mostra. Que la mostra respecti, s’ajusti, a aquestes quotes, és el que garanteix la seva representativitat. S’han de complir, sí o sí, perquè no fer-ho implica obrir la porta a biaixos perillosos.

Doncs bé, una d’aquestes quotes era la de nascuts a Catalunya de la mostra, que s’havia de situar entorn el 68% de la mostra, atès que aquesta és la proporció de nascuts a Catalunya entre els que hi viuen. És a dir, un 68% dels enquestats de la mostra, havien d’haver nascut nascut a Catalunya. I en aquesta enquesta òmnibus del CEO podem veure que els nascuts a Catalunya són només el 60%.

I això, el fet de no ajustar la mostra, implica que l’enquesta arrossegui  biaixos en molts camps. Per exemple, tenim que mentre que fins ara a les mostres del CEO els qui tenien el català com a primera llengua eren al voltant del 35% dels enquestats, en aquest CEO només ho són el 29,3%. I aquesta diferència mostral per no compliment de la quota establerta per a la mostra, té conseqüències directes en el posicionament davant la independència. Entre els qui tenen el català com a llengua primera el suport a la independència és del 75%, mentre que entre els que no tenen el català com a llengua primera, el suport al Sí és de només el 23%.

Si la mostra d’aquesta enquesta del CEO no s’ajusta a les quotes que el mateix CEO tenia establertes per garantir la representativitat mostral, això té conseqüències. Cinc punts menys a la mostra d’un col·lectiu sociodemogràfic que té un clar i massiu posicionament a favor de la independència és un error mostral que es trasllada a la pregunta sobre el suport a la independència, de manera que aquest 38,8% és conseqüència directa d’aquest error mostral. Si s’hagués mantingut la quota no dic serien 5 punts més, però sí s’hauria situat entre el 41,8% i el 42,8%, dins dels marges dels últims temps.

Sense aquest error mostral del CEO en cap cas el suport a la independència hauria caigut com cau en aquesta enquesta. Sense aquest error mostral el suport a la independència estaria entre el 41 i 42,8%. La darrera enquesta CEO que plantejava aquesta qüestió, l’enquesta de context polític de maig 2021, tenia un 44,9% de suport al Sí a la independència.

Per tant sí, els errors mostrals del CEO en aquesta enquesta han estat determinants per a la caiguda del suport a la independència que reflecteix l’enquesta, i podem dir que des d’aquest punt de vista no és representativa de la realitat social.

ELS ERRORS POLÍTICS TAMBÉ ENS HI PORTEN

Que aquest error mostral faci que el resultat del suport a la independència no sigui 100% representatiu de la realitat social i política del nostre país, no vol dir que aquest suport no segueixi baixant a la nostra societat.

I aquí és on entrem directament en l’evidència dels errors polítics que ens estan portant a que la independència no només no creix, sinó que retrocedeix, perquè això és un fet, les dades són contundents.

Entrem, per tant, a analitzar l’evidència d’aquests errors polítics i les seves conseqüències, amb dades no afectades per l’error mostral.

El primer i més gran error polític és aquesta presumpta estratègia d’ERC per eixamplar la base per fer la independència, per tenir èxit en fer la independència. L’evidència de les dades del fracàs d’aquesta estratègia, si hagués estat tal, evidencia alhora que no ho ha estat mai, que és només una tapadora política de la veritable i amagada estratègia política d’aquesta ERC.

I això ho podem evidenciar amb una dada DEMOLIDORA:

En aquesta enquesta Omnibus (març 2022) a la pregunta múltiple de què agradaria que fos Catalunya, només un 62% dels votants d’ERC responen que un estat independent. Al BOP del 2018 era un 74,3% dels votants d’ERC que deien voldrien Catalunya fos un estat independent. I al 2015 un 89,5%. És a dir gairebé 25 punts menys de suport a la independència entre els votants d’ERC. Podeu dir que al 2015 ERC no tenia tants vots com ara, i que aquesta estratègia ha permès a ERC créixer. Podríeu dir-ho, però no és cert: a les eleccions del 21D de 2017 ERC va tenir més votants que a les eleccions del 14F del 2021, per tant aquell 74,3% de favorables a l’estat independent entre els votants d’ERC era sobre una massa electoral molt més gran que l’actual. I era 12 punts més alt el suport a la independència.

Està claríssim que l’estratègia d’ERC no només no fa créixer l’independentisme, sinó que el desarticula, perdent suports fins i tot entre els seus votants. I, evidentment, sense guanyar-ne. L’any 2015, en l’espai polític dels Comuns a la pregunta sobre el Sí o el No a la independència, un 39,1% dels seus votants deien que sí. Ara, en aquesta enquesta última del CEO, només un 23,1% dels votants dels Comuns diuen que votarien sí, 15 punts menys. Aquest és el resultat de tota aquesta estratègia de submissió vergonyant als Comuns que practica ERC, que cada cop menys votants dels Comuns estan a favor de la independència.

La situació és molt greu. L’error de l’estratègia d’ERC és monumental des d’un punt de vista de país i des d’un punt de vista independentista.

I és més greu en la mesura que no només no fa créixer la independència, l’independentisme, sinó que desarticula els pressupòsits polítics a partir del qual es formula com a proposta política i de país. L’independentisme sempre s’ha plantejat com a sortida a la injustícia de la situació política, econòmica, etc. a la que ens té condemnats l’estat espanyol. Això ho podíem veure en la resposta a la pregunta que el CEO feia sobre si es considerava que Catalunya estava en una situació en la que tenia un nivell insuficient d’autonomia o si pel contrari, es considerava que Catalunya ja té un nivell suficient d’autonomia.

Fa només uns pocs anys, l’any 2018, un 65,1% dels enquestats pel CEO deien que Catalunya tenia un nivell insuficient d’autonomia, mentre que un 18,9% deien que ja teníem un nivell suficient d’autonomia.

Ara és un 57,8% que diu el nivell d’autonomia és insuficient, mentre que el 29,7% diuen que ja és suficient. En només tres anys, tots marcats per l’estratègia d’ERC de l’eixamplament de base, els que creuen ja tenim prou autonomia han passat del 18,9% al 29,7%, un increment de més de 10 punts.

Qui no vulgui veure la catàstrofe a la que ens aboquen els errors polítics de l’estratègia d’ERC, que és la que està marcant i condicionant l’independentisme, és que és políticament cec.

Més enllà dels greus errors en la política i estratègia independentista, i de l’evidència del seu impacte negatiu, també tenim l’evidència de molts altres errors que s’estan cometent, i que no ajuden EN RES a l’independentisme, a la causa de l’independentisme.

En aquests moments, propiciat pel triomf electoral d’ERC a les darreres eleccions, amb la pinça amb CUP i Comuns sobre Junts, tenim al davant un Parlament i un Govern vergonyosament presoners dels tòpics del políticament correcte, amb una buidor argumental i discursiva que gela la sang.

Tot això de la transformació democràtica, feminista, social i verda d’aquest govern “republicà” és en si mateix una trampa que ens fem a nosaltres mateixos. Si es poden fer totes aquestes transformacions, per a què la independència???

Però a banda d’això moltes de les polítiques associades dinamiten l’independentisme com a espai ideològicament plural, com un espai nacional obert a totes les ideologies –evidentment democràtiques- i que només des d’aquesta pluralitat pot assolir els seus objectius i obrir les portes a un nou estat en el que, llavors ja sí, seran els votants els qui decidirem com volem ser governats.

I amb un parell de dades en tinc prou per explicar a què m’estic referint. Des del món d’ERC i la CUP es planteja com una de les principals batalles que cal donar ara el fet de carregar-se l’escola concertada. L’antic conseller Bargalló, d’ERC, ho va dir molt clarament. L’escola concertada és un dels pilars del país, i voler-se carregar l’actual pluralitat del model educatiu implica no només obrir una guerra caïnita letal dins l’independentisme, sinó allunyar-lo de la centralitat del país: un 57,4% defensen el model públic i concertat actual. Només un 40,3% volen un sistema exclusivament públic.

Que per motius partidistes s’estigui plantejant dinamitar el consens social en aquest àmbit és d’una gravetat extrema. I que ho faci l’independentisme allunya la independència de la centralitat social i política.

Un altre exemple d’aquest greu error polític de l’independentisme, que l’està portant a perdre la centralitat política i social, a perdre suports, el tenim amb tot el tema de les lleis d’habitatge que s’estan aprovant al Parlament. No diré que siguin lleis “pro-okupas”, però sí són normatives que frivolitzen molt amb l’okupació, criminalitzen als propietaris i els hi traslladen el cost de polítiques que haurien de ser públiques. Estem fent les coses de tal manera que es tracta al propietari d’un pis com si fos un ésser pervers que ha d’assumir ell personalment els costos de les polítiques d’habitatge que no fa el govern. Llogar un pis ha esdevingut una activitat d’alt risc. I els procediments per recuperar una propietat davant una okupació, un autèntic calvari per als propietaris.

Doncs bé, en una escala del 0 al 10, on el 0 és cap preocupació i el 10 màxima preocupació, sabeu quina és la mitjana de preocupació de la nostra societat davant el fenomen de l’okupació d’habitatges? Doncs del 7,58.

La nostra societat evidencia una altíssima preocupació davant les okupacions d’habitatges, però nosaltres anem frivolitzant sobre el tema, criminalitzant als propietaris i traslladant-los-hi unes responsabilitats que són públiques, dels governs, de les administracions.

Quin futur té l’independentisme si gira l’esquena, com està girant, a aquesta enorme preocupació social davant les okupacions? Això també és un error polític. I això també ho pagarem.

Finalment, l’enquesta Òmnibus del CEO també ens permet veure amb tota claredat un altre error polític que s’està cometent, i que potser sigui el més greu de tots: un independentisme que ha deixat de fer independentisme.

L’independentisme no va esdevenir majoritari de la nit al dia, per art de màgia, sinó per molta feina explicant que era un projecte polític, l’únic que permetria sortir de la situació en la que com a país, societat i persones estem, i obrir així un futur amb més i millors oportunitats per a tothom. Un dels fonaments d’aquest “fer independentisme” fou tot l’esforç per explicar la brutal discriminació econòmica que pateix Catalunya i tots els ciutadans de Catalunya, aquest brutal i sistemàtic espoli fiscal. I el mateix en infraestructures, en qualitat democràtica, en capacitat d’autogovern i autogestió com a eina de futur, per a un futur millor per a tots.

Doncs bé, un 62% creuen que els pressupostos de la Generalitat estan condicionats pel sistema de finançament estatal, un 68% creuen que Catalunya té un dèficit de finançament, un 86% que l’estat hauria d’invertir més en infraestructures a Catalunya, un 70,1% que la Generalitat hauria de gestionar rodalies... però anem aprovant com si no hagués passat res el pressupostos de l’estat que consoliden aquest espoli fiscal, i hem deixat d’explicar a la nostra societat que només amb la independència tindrem justícia, democràcia i capacitat de gestionar els nostres recursos. Que sense independència l’espoli seguirà sent sistemàtic, i seguirà afectant a tots i cadascun de nosaltres. A sobre, si en comptes de fer això el que proclamem és que ho transformarem tot, perquè podem i volem, perquè no hi ha problema, doncs ja és per flipar.

I així es tanca el cercle: si no som prou per ser independents i no fem independentisme, la independència cada cop la tindrem més lluny, per no dir impossible. Els errors mostrals de l’enquesta del CEO és això, un error mostral, un cop identificat i explicat, ja sabem què ha passat i com estan les coses, és esmenable. El problema, el gravíssim problema, el tenim amb els errors polítics que s’estan cometent. L’evidència de les conseqüències tan negatives que té per a l’independentisme l’estratègia d’ERC d’eixamplament de base i tot el que l’acompanya ja no es pot amagar, ja la veiem tots. I és l’evidència d’uns errors polítics letals per a l’independentisme.

I això ho podem veure, per acabar, comparant una mateixa dada en uns anys diferents, i contextualitzant-t’ho.

La vegada que a les enquestes CEO el Sí a la independència ha tingut més suport i amb més distància en relació al no fou al BOP del tercer trimestre del 2017, en plena determinació política i social de l’1-O: 48,7% Sí i 43,6% No. Cinc punts de diferència. En aquesta enquesta Òmnibus del CEO 38,8% Sí i 53,3% No, que sense l’error mostral podria ser 42,8% Sí i 49,3% No. Els errors polítics ens han portat de 5 punts per sobre el Sí a estar 7 punts per sota del No. L’estratègia d’eixamplar ens està portant a que l’independentisme, la independència, tingui menys suport que mai. No dic els partits polítics, parlo de la independència com a objectiu, aspiració col·lectiva. La determinació col·lectiva i la unitat política i cívica van portar a l’independentisme al màxim suport. El partidisme, l’estratègia d’ERC per l’hegemonia política del partit i d’eixamplament de base, i per situar en el terreny de la confrontació ideològica a l’independentisme, ens està portant a un desgast sostingut, a una pèrdua constant de suports i allunyament de la centralitat social i política.

L’independentisme necessita urgentment recuperar una mínima unitat política i estratègia compartida, tornar a fer independentisme, fer-ho des la pluralitat, sense posar en perill la seva centralitat social i política. Només així ho podrem. Només si hi som tots, i hi som des d’una unitat i lleialtats sòlides, i amb una estratègia compartida, ni que sigui de mínims. Tot el que no sigui això, ja tenim l’evidència de les tan negatives conseqüències que té per a l’independentisme. Cal fer-ho i cal fer-ho recuperant credibilitat i tornant, pas a pas, a aquella determinació que ens va permetre fer l’1-O.

 

PS: reflexió sobre les enquestes, eina de manipulació o eina de coneixement?:

Com he dit al principi de l’article, una de les reaccions que hi ha hagut a l’enquesta és atacar les enquestes, situar-les en marcs generals de manipulació, etc. Un exemple molt contundent d’això que apunto l’hem tingut amb l’editorial d’en Vicent Partal a Vilaweb. Entre d’altres coses en Partal ha deixat escrit: “La dependència del personal de les enquestes és un fenomen ben sorprenent en aquest país. La manera com els sondatges erren és èpica i constant, cosa que ja hauria d’haver creat uns anticossos consistents entre la població... Ja he advertit més d’una volta que molts d’aquests sondatges tenen més la funció de marcar un camí, d’incitar a votar una determinada opció, que no pas de fer una prospecció honesta de la realitat –la fabricació de la victòria de Ciutadans a les eleccions del 155 fou un cas de manual per la manera com les enquestes van anar indicant als espanyolistes on havien de concentrar el vot”.

Sí, és evident que bona part d’això que denuncia en Partal és així, i jo també ho he denunciat. Però també he dit sempre que no té cap sentit generalitzar. Les enquestes que segueixen aquest comportament més “manipulador” són les dels mitjans de comunicació, i no tots. I sempre he defensat les enquestes honestes, ben fetes, transparents i que aporten tota la informació del treball demoscòpic per tal que, més enllà dels titulars, tothom pugui valorar el treball fet, les conclusions, biaixos, etc.

I entre aquestes enquestes sempre he ressaltat el gran treball que durant molts anys ha fet el CEO dirigit per Jordi Argelaguet.

Les enquestes poden ser eines de manipulació, sí, però també són, quan estan ben fetes, eines de coneixement. En Partal diu que les enquestes van fer pujar Ciutadans, mentre que jo crec que les enquestes l’únic que van fer va ser reflectir aquell ascens, un ascens programat, això sí, amb total precisió, pel Règim del 78, que hi va abocar tots els seus recursos mediàtics, comunicatius, manipuladors, econòmics... perquè això anés així. De fet C’s és una creació del Règim del 78. Ojo, de la mateixa manera que el Règim del 78 va abocar-se amb tots els seus recursos per fer Ada Colau alcaldessa de Barcelona, com a manera de frenar l’independentisme.

Sí, hi ha enquestes que manipulen, però manipulen molt més els titulars i les anàlisis acrítiques de les enquestes. Com dic, si ens aporten tota la informació de manera transparent, les enquestes són una poderosa eina de coneixement d’una realitat determinada en un moment determinat. Només són això, però això és molt. No són cap cosa adivinatòria ni substitueixen els mecanismes polítics democràtics, això fa vergonyeta haver-ho de dir, però sí poden ajudar a saber com estem, com van les coses i, sobretot, com estan evolucionant les coses a la nostra societat.

Fa molts anys que analitzo enquestes i de tota la sèrie de diferents enquestes en diferents anys i processos electorals, les dades facilitades per enquestes sòlides com el BOP del CEO m’han permès aproximar molt i molt els resultats, amb independència del que pronostiquessin els titulars de les enquestes: el 21D 2017, quan tothom pronosticava triomf d’ERC vaig ser dels pocs, crec l’únic, que vaig analitzar que els moviments electorals que les enquestes detectaven estaven situant aquell Junts acabat de néixer en situació de guanyar, com va ser. Després, a eleccions generals i les últimes municipals a Barcelona, vaig pronosticar el triomf d’ERC, com així va ser. I només aquestes últimes al Parlament del 14F el resultat que les meves anàlisis llençaven no es va ajustar al resultat final, i ERC va guanyar, per molt poc, a Junts, quan pensava hauria estat al revés (no vaig poder valorar l’impacte final de l’entrada en campanya d’Artur Mas a favor de PDECAT, que va restar més de 30 mil vots a Junts).

Les enquestes aporten molta informació, però han de ser honestes, transparents i correctament treballades i llegides.

 

 

 

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